Fuente: Parlamentario

Los parlamentarios argentinos expresaron que -con la liberación de Posadas Carriles- el gobierno de George W. Bush “no sólo ha violado su propia legislación y tratados internacionales, sino también su autoproclamada condición de adalid en la lucha contra el terrorismo”.


Legisladores argentinos de distintos partidos políticos manifestaron en una nota su “más enérgico repudio” por la decisión de la Justicia de Estados Unidos de liberar a Luis Posadas Carriles, confeso organizador de un atentado terrorista contra una aeronave de la línea Cubana de Aviación donde murieron 73 personas.

“La libertad de ese terrorista, sobre quien pesa un pedido de extradición del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, muestra a las claras la doble moral del Gobierno de los Estados Unidos”, destacaron en el escrito entregado a la embajada de Cuba en Buenos Aires.

Al respecto, los parlamentarios argentinos expresaron que -con la liberación de Posadas Carriles- el gobierno de George W. Bush “no sólo ha violado su propia legislación y tratados internacionales, sino también su autoproclamada condición de adalid en la lucha contra el terrorismo”.

La nota fue impulsada por el legislador porteño del ARI Facundo Di Filippo, miembro de la Casa de la Amistad Argentina Cubana, y también lleva las firmas de los diputados nacionales Araceli Méndez de Ferreyra, Edgardo Depetri (PJ), Eduardo Macaluse, Marta Maffei, Delia Bisutti (ARI), Claudio Lozano (Emancipación y Justicia) y Carlos Tinnirello (Encuentro Social), y las legisladoras porteñas Silvia La Ruffa, Beatriz Baltroc (PJ) y Liliana Parada (ARI).

El 6 de octubre de 1976 una aeronave de Cubana de Aviación, con 73 personas a bordo, entre tripulantes y pasajeros, se desintegró cuando sobrevolaba las costas de Barbados como consecuencia del estallido de dos bombas colocadas en su interior.

Los legisladores argentinos recordaron que Posadas Carriles, nacido en Cuba en 1928, reconoció ante la Justicia de los Estados Unidos haber sido reclutado por la CIA y organizado ese atentado terrorista contra el avión cubano.

También admitió que, como agente de la CIA, participó en grupos paramilitares en Nicaragua, El Salvador y Guatemala, en el Plan Cóndor”(la coordinación represiva de las dictaduras militares que asolaron el Cono Sur americano en los 70) y en la tristemente célebre DINA, la policía política del régimen de Augusto Pinochet.

Entre otros actos terroristas, tomó parte en la fracasada invasión a Cuba de Bahía Cochinos; en varios atentados frustrados contra Fidel Castro y otros funcionarios cubanos; en la planificación del asesinato en Washington del ex canciller chileno Orlando Letelier, y en los ataques con bombas de 1997 a hoteles cubanos, donde murió el ciudadano italiano Fabio Di Celmo.

“La Casa Blanca aún tiene la opción, en cumplimiento de sus obligaciones internacionales, de ordenar la detención de Posada Carriles y extraditarlo a Venezuela para que sea juzgado por crímenes que avergüenzan la conciencia universal”, sentencian los parlamentarios argentinos.