Fuente: Infobae

En las últimas horas, la Casa Rosada designó a Diego Kravetz como nuevo presidente del Partido de la Victoria porteño. No es un dato menor: le confiaron el armado no justicialista en la Ciudad de Buenos Aires. El nombramiento cobra mayor relevancia todavía cuando se descubre que, además de diputado metropolitano, Kravetz es el ingeniero político del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (MNER). Esa organización agrupa a más de un centenar de cooperativas, entre las que se destacan la metalúrgica IMPA, Chilavert y Viniplast. Desde el MNER, Kravetz saltó a la Legislatura porteña, y en poco menos de un año se transformó en el jefe del bloque kirchnerista, que hoy -integrado por SILVIA LA RUFFA, Ana María Suppa y Chango Farías Gómez, entre otros- pelea por la primera minoría de la casa. Ahora, sin que haya abandonado su actividad al frente de las empresas recuperadas, el Gobierno le encarga un tejido político transversal que sea capaz de sostener la debilitada candidatura de Rafael Bielsa. Una señal inequívoca.