Fuente: Noticias Urbanas

CON LA PLUMA, CON LA ESPADA Y LA PALABRA


Ante legisladores y asesores de la Comisión de Cultura de la Legislatura porteña detallaron la situación del sector que representan y al término del encuentro, el diputado Chango Farías Gómez, presidente de la Comisión anunció que la semana próxima comenzará el análisis pormenorizado del proyecto del legislador Elvio Vitali

Por María José Pérez Insúa

Osvaldo Bayer, Noé Jitrik y José Luis Mangieri encabezaron la delegación que, junto a directivos de la Sociedad Argentina de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA), defendió el martes 25 de septiembre, ante la Comisión de Cultura de la Legislatura porteña, la creación del Régimen de Reconocimiento a la Actividad Literaria, cuyos beneficiarios recibirían un subsidio mensual vitalicio, equivalente a dos veces y media (2,5) del monto que corresponda a una jubilación mínima.

Ante legisladores y asesores detallaron la situación del sector que representan y entregaron una carta dirigida a los lectores y a legisladores y funcionarios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la cual más de 200 destacados intelectuales apoyan el proyecto de ley, presentado por el diputado Elvio Vitali y acompañado por los diputados Miguel Talento, Ana María Suppa, Silvia La Ruffa, Ivana Centanaro, Beatriz Baltroc (Frente para la Victoria) y Helio Rebot (Fuerza Baires).

Miembros de la Comisión Directiva de la SEA, Graciela Aráoz, Eduardo Mileo y Víctor Redondo, detallaron la delicada situación socioeconómica que padece la mayoría de quienes durante décadas se dedican a la tarea literaria, que constituye no solo la posibilidad de goce o entretenimiento sino también que refleja, en su producción de sentido, la manera de ser, las características de una sociedad a la cual ahora le reclaman reconocimiento.

Detallaron las dificultades que les representa la difusión de sus obras, lo cual demanda, con independencia a lo necesario para la manutención mínima, el pago de la publicación a cargo del autor, y la buena predisposición para colaborar con su trabajo, sin remuneración a cambio, en ocasión de actividades culturales y educativas, como conferencias, foros, lecturas y ferias.

Ejemplos contundentes de la crítica situación descripta: confirmaron que en la actualidad veinte escritores reciben la caja de alimentos que la SEA gestionó ante el gobierno de la Ciudad. Informaron, además, que la principal impulsora del proyecto de subsidio para escritoras y escritores, Ruth Fernández, murió el 30 de agosto en el marco de un “estado económico deplorable”. (La poeta, ensayista y cuentista, integrante de la SEA, había estudiado Filosofía y Letras en la Universidad de Tucumán y Antropología en la UBA. Fue profesora de francés. Publicó diez libros de poesía, siete de ensayos, veinte monografías breves sobre Antropología y Literatura en diarios y revistas. Fue congresista en México, Estados Unidos, España, Costa Rica y Perú; becada dos veces a España e invitada a Grecia por el Ministerio de Cultura. Obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes de la Argentina en 1998, año en que integró el grupo de poetas iberoamericanos que viajaron a Perú por intermedio de la Asociación Gallega.)

La SEA presentó a la Comisión de Cultura el resultado del empadronamiento provisorio de los casos que podrían encuadrarse dentro de los requisitos a los que alude el proyecto de ley para la obtención del subsidio: habría unas 100 personas, ese sería el universo. El 40% no cuenta con ningún beneficio provisional o de premios por su obra, y el 60% tiene beneficios que podrían completarse con el subsidio (ver “El proyecto”.)

En su intervención, Noé Jitrik hizo un breve repaso histórico: “Hasta finales del siglo XIX, el escritor, en gran parte constituía una personalidad social insertada en la política o en alguna institución de donde provenían sus ingresos; pero luego, la profesionalización del escritor, dedicado en exclusiva a su obra literaria, requirió de la batalla por la ley de derecho de autor y el surgimiento de entidades como la SADE, y hoy también la SEA, que defienden sus intereses. Aún así, lamentablemente se ha hecho una tradición que los escritores e intelectuales en general quedan a merced del mercado editorial, y los grandes grupos multinacionales, que apuestan a una mínima parte de lo que producimos, no pueden ni deben ser los árbitros de nuestra suerte. Nadie aquí está pidiendo una pensión para Paulo Coelho o un similar en cuanto a las regalías. Esos exponentes no resultan representativos del problema que aquí tratamos”.

El historiador Osvaldo Bayer solicitó la inclusión de un artículo para el amparo de escritores cuyas obras fueron desaparecidas o quemadas, vivieron el exilio y luego regresaron al país. “En Alemania conocí escritores en esa situación que, tras la caída del nazismo, fueron reinsertados en las instituciones para ejercer la docencia u otras actividades culturales, además de que el nuevo Estado alemán incentivó la reedición de sus obras. Es un camino democrático, basado en un concepto solidario”, dijo.

Según el poeta y editor José Luis Mangieri, declarado Ciudadano Ilustre en marzo, el reclamo del subsidio para escritores trata sobre un tema humano y de política cultural: “Si Buenos Aires quiere ser capital cultural de América latina, no puede tener escritores en estado paupérrimo”, sostuvo, a la vez que alertó acerca de la incógnita planteada para la cultura de la Ciudad ante el inminente cambio de gobierno.

En tal sentido, el diputado Héctor Bidonde (Bloque del Sur) manifestó su apoyo a la iniciativa, sin dejar de recordar las dificultades económicas que atraviesan a los actores y demás trabajadores culturales, para los cuales “habría que pensar respaldos similares, acordes con las características de cada especialización”.

Para el diputado Elvio Vitali, esta ley podría ser el primer eslabón que responda a necesidades urgentes: “Tomaremos en cuenta los aportes aquí planteados. El proyecto ha procurado encontrar una fórmula que garantice la justicia y delimite cualquier abuso. Habrá una prueba objetiva del antecedente de cada escritor, reflejada en los libros publicados, y habrá una prueba subjetiva, para casos dudosos, cuya definición dependerá del comité de evaluación. Pedimos asesoramiento del ANSSES y recibimos como respuesta que la figura del subsidio, con posibilidad de única compensación o complemento de beneficios provisionales menores al monto estipulado por este subsidio, puede ser implementada sin ningún tipo de incompatibilidad con el régimen nacional”.

Al término del encuentro, la Comisión de Cultura de la Legislatura porteña, que preside el diputado Chango Farías Gómez, anunció que la semana próxima comenzará en análisis pormenorizado del proyecto, con vistas al despacho definitivo elaborado por sus integrantes.