Fuente: Ámbito Financiero

Escribe Patricia García

Con las listas ya digitadas y las heridas de los lastimados sanando, el kirchnerismo porteño ahora masculla una preocupación sobre el cuarto oscuro de octubre. Por una lado se conforma con los porcentajes que le auguran a Cristina Kirchner desde Casa de Gobierno, en el distrito donde en junio pasado se impuso Mauricio Macri con el 60% de los votos: “vamos a ganar la Capital”, les soplan para que repitan y murmuran que la candidata esperará poco más de la mitad de ese record del opositor. Pero, por otro, se debaten en la interna que se trasladará a las aulas escolares el 28 de octubre, donde la candidata tendrá adosada dos listas distintas de postulantes a diputados nacionales. Una, la encabeza –a pedido del presidente- el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. La otra, el amigo presidencial Miguel Bonasso, producto del sello electoral que el diputado anima con le cooperativista Carlos Heller y el destituido Aníbal Ibarra (todo un transe para el ex mandatario, ya que su hermana compite en la lista oficial).

La semana pasada se realizó una reunión de militantes vip, de la que participaron entre otros Vilma Ibarra, los legisladores Juan Manuel Olmos, Diego Kravetz y Silvia La Ruffa, el subsecretario Juan Manuel Abal Medina, Héctor Capacciolli, el ministro Ginés González García y el candidato a senador porteño, Daniel Filmus.

El ministro de Educación alardeó allí contar con ya 32% de adhesiones, aunque no dijo por qué no tuvo tanto en su fracaso electoral reciente, contra Macri, cuando arañó 24%. Pero las malas noticias llegaron cuando se comentó sobre la popularidad de Tomada: “bueno, tiene ... 50% de conocimiento, pero no tiene imagen negativa”, conformó la mesa a los militantes. “es más o menos con lo mismo que yo arranqué”, tranquilizó Filmus.

“¿Y Bonasso?”, preguntaron, recordando que la lista de Ibarra, en junio pasado, obtuvo más votos que la oficial encabezada por González García.

“Bueno, tiene intención de voto, es más conocido, pero también tiene imagen negativa”, calmó Filmus a la tropa.

“¿Por qué no hacemos como Giorno?”, se animó uno de los presentes para referirse a cuándo el ahora candidato en la lista de Jorge Sobisch, Jorge Giorno, compitió con una boleta atada a la reelección de Aníbal Ibarra. Como picardía electoral, Giorno imprimió las papeletas con letra más grande en el apellido Ibarra y aseguran que solo por eso logró hasta la diputación de la radical Silvana Giúdice, un bloque propio de legisladores.

Acertijo

“No sirve”, desanimaron. Explicaron que las boletas llevan su primera parte con la fórmula Cristina – Cobos; la segunda, con los candidatos a senadores Filmus – Mercedes Marcó Del Pont y recién el tercer tramo es el de diputados, categoría en la cual se dará la competencia interna entre Bonasso y Tomada. Al primero lo sigue en la lista la tanguera Susana Rinaldi y al ministro, la senadora Vilma Ibarra. Es, en los campamentos kirchneristas, un acertijo cual de las dos listas sacará más bancas de las cuatro (o en el mejor pronóstico cinco) que piensan juntar entre las dos boletas (se renuevan 12 en total).

Finalmente, se optó por métodos más tradicionales, como que los porteros- animados por el sindicalista Víctor Santa María, que compite como senador suplente- repartan las boletas que los vecinos llevarán al cuarto oscuro. También se desplegarán mesas callejeras con el mismo propósito, pero se harán pocos actos de campaña. El primero en el distrito será mañana en Parque Norte a media tarde y restringido para quienes cuenten con invitación. Concurrirán los candidatos y unos 500 militantes que fiscalizarán los comicios en la Capital Federal, todos a escuchar a Cristina, una vez que hablen Filmus y Tomada.

Ayer los kirchneristas manejaban sondeos de intención de votos en el distrito, donde aseguran Cristina cuenta con 32% y Filmus la superaría en 2%. Para Tomada los datos eran que 56% aproximadamente “lo oyó nombrar” y sólo un tercio de esa porción, lo votaría.