Fuente: ADN Ciudad

escrito por Germán López

El Luna Park fue el escenario del lanzamiento de la fórmula presidencial encabezada por Cristina Fernández de Kirchner y Julio Cobos. Hubo presencias de kirchneristas porteños y de algunos telermistas arrepentidos. Una tarde con mucho folclore K en el centro de la Ciudad.


Un axioma recurrente es el de considerar que Dios está en todo el país, pero que tiene su oficina en Buenos Aires. Eso deben haber pensado los organizadores del lanzamiento de la candidatura presidencial de la senadora Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador de Mendoza Julio Cobos. El acto fue realizado en el Luna Park en el microcentro porteño.

Luego de los videos de rigor –realizados al mejor estilo americano- el locutor anunció la entrada de las figuras nacionales que subieron al escenario minutos antes de las 19 hs. El presidente Néstor Kirchner, el vicepresidente Daniel Scioli y gobernadores de la talla de Felipe Solá y José Manuel De la Sota, entre otros; todos custodiados por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández que se ubicó en el centro del grupo de mandatarios provinciales, muy cerca del presidente.

El primer orador de la noche fue el gobernador de Mendoza, el radical Julio Cobos. En su discurso, el candidato a Vicepresidente afirmó: “Ha llegado el momento de que Argentina sea conducida por una mujer capaz con compromiso social. Cristina Fernández de Kirchner va a garantizar el cambio y la continuidad”.

“Somos un grupo de hombres de diferente origen político que busca conformar un proyecto común para construir un futuro mejor. Llegó el momento de construir una bisagra en la historia argentina, de liderar políticamente de una forma distinta, de pensar un país en serio a largo plazo que se proyecta más allá del bicentenario”, dijo Cobos.

Luego, llegó el turno de Cristina (así es como el locutor la presentó: “Simplemente Cristina). El discurso de la candidata a presidenta –corrigió a la multitud cuando contaban presidente- fue extenso y en un lenguaje que sorprendió, por su complejidad, a más de un distraído que vino del conurbano. La Senadora llamó a realizar un análisis del comportamiento de las diferentes fuerzas políticas a lo largo de la historia de nuestro país: “Ninguno de los partidos políticos que hoy tienen responsabilidades en esta historia reciente puede decir lo hemos hecho todo bien. Ahora o décadas atrás nos hemos equivocado. Asumir esas equivocaciones, no para autoflagelarnos sino para no volver a repetirlas, no es un deber, es una obligación”.

“Hay que renunciar –continuó- a la feria de vanidades y banalidades de individualidades que solamente se reconocen en un ejercicio mediático, pero que no pueden perforar la realidad y transformar esa realidad en función de las necesidades del pueblo”.

“Gobernar y gestionar es articular los esfuerzos de todos los argentinos para mejorar su calidad de vida”, finalizó.

Mucho color hubo en las tribunas y en un vip que parecía un corralito más que un lugar para que los funcionarios pudieran estar en un lugar preferencial. Se mostró una intención de sumar al resto de las fuerzas que acompañan la candidatura de la Senadora desde el escenario, no fue así en las tribunas que tenían una marcada impronta peronista, y que en varias oportunidades cantaron la marcha peronista y hasta se atrevieron a gritar “el que no salta es radical”, ante la mirada desafiante del grupo de radicales que estaban presentes.

Las presencias K fueron muchas, pero desde la Ciudad estuvieron presentes: Sebastián Gramajo, Rubén Devoto, Fernando Melillo, Ivana Centanaro, Silvia La Ruffa, Ana Suppa, Inés Urdapilleta, Sandra Bergenfeld, Marta Talotti, Elvio Vitali, Miguel Talento, Juliana Marino, Beatriz Baltroc, Mercedes Marcó del Pont, Guillermo Olivieri, Gabriel Fuks, Lía María, Vilma Ibarra, Gonzalo Ruanova, Alejandro Rodríguez, Miguel Pesce y Kelly Olmos, entre otros.

Sorprendió la presencia de varios ex telermistas, y actuales funcionarios del Gobierno de la Ciudad. Si bien no vamos a mencionar a todos los que vimos –aunque podríamos- solo vamos a comentar la presencia de la legisladora electa Gabriela Cerruti, a quien se menciona dentro del Bloque K de la Legislatura a partir del 10 de diciembre, con una gran sonrisa.

Otra punto a destacar es el poco control sobre la gente de parte de los encargados de organizar el evento. Durante varios fragmentos de los dos discursos, los cánticos no dejaban escuchar lo que decían los candidatos y si bien esta vez no hubo bombos, se nota que no encuentran la forma de frenar los cánticos a favor de las candidaturas de algunos intendentes del conurbano.