Fuente: Parlamentario

La propuesta de Mauricio Macri de reducir el número de comunas generó polémica en otros sectores políticos. En cambio, para modificar el ballottage, demanda una reforma

Por Pamela F. Vallet

Uno de los temas que más repercusión causó en la arena política fue la iniciativa propuesta por el bloque del PRO, liderado por el reciente electo jefe de Gobierno, Mauricio Macri, de reducir las comunas a siete, sobre las 15 contempladas por la ley 1.777 y modificada por la ley 2.329. Al parecer, la victoria sentó muy bien a los macristas ya que, sin haber asumido todavía, lograron con sus propuestas crear controversias entre sus futuros compañeros de recinto, ya que plantearon dos temas muy polémicos.

Macri propone reducir el número de comunas y modificar el sistema del ballottage. Su idea es “achicar el gasto público”.

La sancionada Ley de Comunas puede ser anulada con otra votación en el recinto. El macrismo, a partir del 10 de diciembre, tendrá 28 legisladores y con tres posibles aliados podrá lograr ese objetivo. En cambio, para modificar el sistema del ballottage es necesario una reforma constitucional.

La iniciativa quedó evidenciada luego que Macri visitara al Presidente de la Nación, donde acordaron que la ciudad necesitaba reformar su Constitución, modificar la llamada “segunda vuelta” (ballottage) para que el triunfo del candidato se dé automáticamente con sólo obtener la mitad más uno de los votos y reducir el gasto de la administración porteña, entre otras medidas.

Comunas

Los macristas desempolvaron un antiguo proyecto para reformar la ley con el propósito de descentralizar el ámbito capitalino en siete jurisdicciones. Una pelea que deberán dar en el recinto, ya que en el 2005 el pleno del cuerpo aprobó dividir la ciudad en 15 comunas. Además, deberán modificar aspectos de la Constitución porteña como, por ejemplo, que las juntas comunales sean integradas por una persona y no por siete.

Desde el PRO aseguran que estas modificaciones podrían colaborar a reducir el gasto político que esos procesos implicarían. Cabe destacar que, hasta el momento, la ley de comunas aún no comenzó a funcionar. Incluso ya venció el plazo constitucional para implementarla.

Desde la Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria del cuerpo, se prevé desembolsar cerca de 12 millones y medio de pesos que estaban asignados en el Presupuesto de este año a varios programas que guardan relación con la descentralización. Para ello ya se llevaron a cabo más de 70 acciones para ponerlo en funcionamiento. Sin embargo, hay rumores que afirman que ese proceso no podrá concretarse.

Por otro lado, si bien ya se había postergado anteriormente el plazo para llamar a elecciones comunales, surgió una nueva convocatoria para llevar a cabo entre el 31 de diciembre de 2006 hasta el 31 de mayo del corriente año, que tampoco se concretó, según dicen porque “los padrones aún no fueron conformados”.

Lo paradójico del tema en cuestión es que, en el 2005, el bloque macrista votó a favor de la Ley de Comunas, la misma con la que ahora está en desacuerdo. Para explicar ese cambio de criterio, el presidente de la Comisión de Descentralización, Rodrigo Herrera Bravo, declaró que el PRO tiene “una posición histórica de dividir a la ciudad en ocho comunas y la defendimos en todo el proceso”. Pero aseguró que cedieron en el número “porque fuimos acercando posiciones y estábamos de acuerdo con la noción central de la ley. Después del respaldo de las últimas elecciones, se creyó conveniente reorientar el control del gasto e impulsar una reforma de la ley”.

“Hay que avanzar en la búsqueda de consenso en la Legislatura. En cuanto a la integración de la junta comunal, prevista con siete miembros, tendría que ser de una sola persona, pues generaría un problema de gobernabilidad”, argumentó el diputado de Compromiso para el Cambio.

Críticas

Sin lugar a duda, la propuesta de Macri desató una fuerte polémica en diversos sectores. Por su parte, el ministro de Gestión Pública y Descentralización porteño, Roy Cortina, dejó entrever que ya está todo dado para que se realicen las elecciones comunales y aseguró que “sería una mala decisión modificar la ley que fue aprobada por el Palacio y que sólo resta que la Justicia Electoral confeccione los padrones y zanjar las diferencias políticas en la Legislatura”.

La legisladora kirchnerista Silvia La Ruffa salió al cruce a raíz de la propuesta del macrismo de reducir el número de comunas y argumentó que Macri, junto a su equipo de trabajo, “ve gastos donde otros vemos inversiones”.

Por otro lado, explicó que “el enfoque central de la propuesta del macrismo es que entiende la política y la participación comunitaria como gasto. Buscan achicar gastos donde otros vemos inversiones”.

“Macri no cree en las comunas ni en la participación ciudadana porque tiene una visión gerencial, y quiere gerentes nombrados por él para cada una de las unidades”, disparó La Ruffa.

Asimismo, aseguró que “la intención de Macri, de avanzar sobre la Ley de Comunas, se empezó a entrever luego que ganara el ballottage, inclusive, trascendió que el legislador Rodrigo Herrera Bravo, posible ministro de Descentralización, ya estaría trabajando en un borrador para concretar esta idea”.

Lo cierto, según lo indicó la integrante de la Comisión de Descentralización, es que “el comicio no podrá realizarse antes de abril de 2008, ya que se requiere la modificación del padrón electoral a cargo de la jueza María Servini de Cubría y que la Legislatura fije la fecha de la elección que iba a realizarse este año”.

Por otro lado, el legislador del bloque Alternativa por una República de Iguales (ARI) Fernando Cantero, aseguró que “la Ley de Comunas se discutió en su momento, ya fue tratada y consensuada; salimos a recorrer los barrios con los vecinos participativos y llegamos al equilibrio de que sean 15 comunas”. “Volver atrás, a foja cero, es una locura. Esto tiene la intención oculta de que las comunas no sean una realidad. Macri es un hombre que viene a coartar todo intento de representación política”, sentenció.

Lo cierto es que el PRO, con estas sorpresivas iniciativas, está ganando enemigos en vez de sumar amigos dentro del Palacio porteño. No cabe duda de que el amplio triunfo obtenido en los comicios ayudó a consolidar al próximo jefe de Gobierno, que al sentirse fortalecido parece querer arrasar con todo, sin importarle las decisiones de los que serán sus compañeros a partir del 10 de diciembre. ¿Se quedará de brazos cruzados el resto del cuerpo? Habrá que esperar a que, llegado el momento, el resto de los bloques que conformarán también la nueva Legislatura decidan si apoyarán las medidas de Macri y su equipo o si, por el contrario, le harán la “guerra”.