Fuente: El Cronista

LA CONCERTACIÓN PLURAL SE DESCUTIÓ EN EL MUSEO EVITA Y EN UNA SEDE DEL SUTERH


Comienzan las reuniones para darle orgánica a la Concertación Plural que pretende Kirchner para una eventual presidencia de Cristina Fernández

Ángel Coraggio

El cristinismo que picó en punta en eso de la Concertación Plural debutó ayer con la primera de una serie de reuniones en la que buscará darle un rostro más friendly a una segunda etapa del kirchnerismo, menos hostil que el presentado en gran parte del cuatrienio de Néstor Kirchner en el poder. En paralelo, continúa una sorda puja por posicionarse como los más adeudados defensores de la etapa en ciernes, tal como expresan centenares de comunicados dados a conocer por las oficinas de prensa del amplio acto K.

“Concertación Plural: Ahora Cristina presidenta para profundizar el cambio”, reza un documento de cinco puntos divulgados ayer. Se trata de cuatro parágrafos (ver cuadro) que resumen las iniciativas que, se supone, se instalarán a partir de diciembre, y uno de forma, destinado a “dejar testimonio” del respaldo al “proyecto de Nación que conducen Néstor Kirchner y Cristina Fernández”.

El espectro que se reunió en el Museo Evita durante la tarde de ayer es ciertamente amplio. Entre otros firmantes están Patricia Vaca Narvaja, Graciela Ocaña, Vilma Ibarra, Marita Perceval, Juan Manuel Abal Medina, Jorge Rivas, Abel Basteiro, Juan Manuel Urtubey, Miguel Pesce, Emilio Pérsico, Edgardo Depetri, Ruperto Godoy, Mercedes Marcó del Pont y Eduardo Luis Duhalde.

Por lo tanto, se trata de funcionarios de los ejecutivos nacional y bonaerense, legisladores y autónomos varios de diversas precedencias. Por empezar, del basto y multiforme peronismo, más, en orden de aparición el Frente Grande, el Socialismo, el Radicalismo y el Desarrollismo.

Lo que se discutió en la vieja mansión de la calle Lafinur tiene que ver, según una síntesis de los presentes, con el aporte de ideas a la ya tan mentada Concertación Plural, más la profundización del cambio. Eso es lo que, juran, representarán Cristina de acceder a la presidencia de la Nación.

Con vistas a la campaña electoral, cerca de largarse en serio, tratan de darse un contenido político y pautas organizativas. No lo admiten, pero se pretende conformar un dique de contención a kirchneristas ortodoxos (que los hay) y por conveniencia (que abundan). En suma, aunque suene floripondioso, se dice que “llegó la etapa de la institucionalización del proyecto Kirchner”.

Otro sector, que se reunió, en el ISO – Suterh, de Venezuela al 300, para ordenarse en el apoyo a Cristina, fue el Frente para la Victoria Capital. “Será el cambio dentro del cambio”, afirman Víctor Santa María, María Laura Leguizamón, Héctor Capaccioli, Matías Barroetaveña, Juliana Marino, Graciela Rosso, Jorge Coscia, Silvia La Ruffa, Juan Manuel Olmos. Y también Abal Medina, muy activo ayer con la cinética heredada de la campaña para jefe de Gobierno.

Quien piense que aquí se agota el cristinismo, se equivoca. El mismo Luis D Elia, quien temía un giro a la derecha con la dupla Cristina- Alberto Fernández en el poder, se encolumnó con todo. Pasa también en San Luis, donde el intendente de esa capital, Alfonso Vergés, ratificó que competirá por la reelección en tierra adolfista, en nombre del flamante cristinismo.