Fuente: Ámbito Financiero

Primero dijo de Jorge Telerman que era "un riesgo"; después, que su garantía en la nueva alianza era Enrique Olivera, y el viernes pasado, Elisa Carrió le hizo sentir al jefe de Gobierno porteño todo el peso de su parte en la sociedad electoral.

Fue cuando Telerman tuvo que deshacer el decreto de nombramiento de un funcionario, para poner otro que gustaba más a la Coalición Cívica, sello que regentea Carrió, pilotea Olivera y que se ha unido a la alianza telermanista. De aquí en más, aseguran, los nuevos socios del jefe porteño tendrán derecho a veto y prioridad de ocupación de cargos en el gabinete de la Capital Federal (al menos hasta pasadas las elecciones de junio).

El mensaje a Telerman fue claro: "Si hay cargos vacantes, nosotros tenemos propuestas para ocuparlos".

"Telerman está encantado", dicen del lado de Olivera sobre cómo el jefe porteño recibe la "colaboración para gobernar" de sus flamantes amigos.

De este modo arranca la incursión de la sociedad Coalición Cívica (que además de Carrió integra el partido de Patricia Bullrich, Unión por Todos) en el gobierno de la Ciudad, pero también ese partido gana ahora un legislador que llega de la mano de Bullrich.

Lo cierto es que Telerman tuvo que desandar el decreto de nombramiento como ministro de Medio Ambiente (cargo al que renunció Marcelo Vensentini) de Javier García Elorrio, quien estaba como director del parque Tres de Febrero y que pilotea una fundación sobre temas capitalinos que al parecer ha resultado molesta en ocasiones para algunos socios del jefe de Gobierno, por este ex consejero de la UCeDé.

Los aristas se quejaron. Se los vio el mismo jueves por la noche a Olivera, Carlos Abrevaya (candidato a legislador por la Coalición) y al legislador Juan Manuel Velasco hablando sobre el tema café de por medio.

Es que Velasco integrará el interbloque telermanista (ver nota aparte), pero su adhesión al jefe de la Capital Federal, además, lo regresa a su querencia.

Este legislador, que asumirá de ministro, entró en 2003 a su banca cuando el sello de la boleta electoral que lo llevó al recinto era Unión para Recrear, es decir, el de la sociedad de Bullrich con Ricardo López Murphy. La ex ministra de Trabajo llevó entonces tres diputados que le duraron poco como representantes. Uno era Velasco, que partió junto a María Eugenia Estenssoro a un bloque propio; la otra era SILVIA LA RUFFA, quien se integró al kirchnerismo, bancada que integra en la actualidad.

Después Velasco se fue al ARI y de allí también se apartó para crear el partido Iniciativa Verde, de temática medioambiental, que conforma la alianza Más por Buenos Aires que lleva a Telerman al cuarto oscuro. También Estenssoro anima ahora la Coalición Carrió-Bullrich.

De esa manera, Velasco regresa con Bullrich y Carrió, con el consenso del nuevo interbloque T, pero en su lugar asumirá (proveniente de aquella sociedad de Bullrich con L. Murphy) Fernando Caeiro, un ex radical activista de Unión por Todos, lo que hace que la ex funcionaria de Fernando de la Rúa recupere una banca propia en la Legislatura de la Ciudad.

Sin embargo, todos deberán esperar los ritmos de los diputados porteños. De acuerdo con la Constitución local, ningún legislador puede tomar licencia para asumir un cargo en el Ejecutivo, sino que debe renunciar.

Recién el jueves próximo, en la sesión ordinaria semanal, se aceptaría la renuncia de Velasco en el recinto y quizá la asunción de Caeiro en su lugar, si es que Santiago de Estrada -titular de la Legislatura- no encuentra un atajo para que formalmente el nominado ministro pueda hacerse cargo antes de sus funciones.


Fuente: Ambito Financiero
23/04/07