Fuente: Clarín

LA PELEA ELECTORAL : PEDIDOS DE INTERPELACION Y FUEGO CRUZADO


Por Horacio Aizpeolea


La polémica entre el kirchnerismo y el Gobierno porteño llegó, como era de esperar, a la Legislatura , en medio de pedidos de interpelación, informes y acusaciones cruzadas.

Por lo pronto, el bloque kirchnerista vio frustrado ayer su intento por conseguir la interpelación del secretario de Prensa porteño, Oscar Feito, por la denuncia del jefe de gabinete, quien vinculó a la administración Telerman con pagos a una empresa relacionada con el caso Skanska. El pedido de interpelación propuesto por Diego Kravetz, SILVIA LA RUFFA y Sandra Bergenfeld no reunió los votos suficientespara ser tratado en la sesión de ayer.

Salvo el bloque K, ningún otro espacio político acompañó la idea de interpelar a Oscar Feito. Hubo coincidencia, además, de calificar a la iniciativa como "otro round de la pelea entre Alberto Fernández y Telerman". De todos modos, el macrismo y el lopezmurphysmo votaron una resolución para que en diez días, el Gobierno porteño explique si hubo irregularidades en el pago de servicios de publicidad a Sol Group, agencia que funcionaba bajo la fachada de un club de ajedrez.

Bergenfeld dijo que "Feito pretende engañar cuando asegura que hace 10 años Sol Group contrataba publicidad con la Ciudad porque hace poco más de un año que cambió su objeto social, pasando del rubro 'venta de gaseosas' a 'venta de publicidad'".

Martin Borrelli, legislador macrista, autor del pedido de informes, dijo a Clarín: "El Ejecutivo debe contestar sobre las denuncias de Alberto Fernández; votar la interpelación hubiese sido tomar posición en la interna entre Filmus y Telerman".

Ayer, debutó el interbloque que reúne a 16 legisladores que apoyan la coalición Telerman—Olivera. Uno de ellos, Pablo Failde, argumentó que "pedir una interpelación, es prácticamente hablar de semiplena prueba; lo que corresponde es que Oscar Feito haga las aclaraciones que correspondan ante la comisión de Presupuesto".



http://www.clarin.com/diario/2007/04/27/elpais/p-00503.htm