Fuente: Noticias Urbanas

LAS ELECCIONES


Daniel Filmus, ministro de Educación nacional y candidato oficialista a la jefatura de Gobierno porteño, reunió en un bar del Abasto a buena parte de la tropa que lo acompaña en la patriada contra Jorge Telerman y Mauricio Macri. A horas de anunciar al banquero Carlos Heller como compañero de fórmula, el sociólogo también propuso un debate público con el resto de los candidatos

Por Pablo E. Chacón

No faltaba nadie. Estaban todos, o casi todos. Daniel Filmus, el candidato oficialista a la jefatura de Gobierno local, anoche no podía contener el orgullo. Estaban los reprersentantes de los dieciséis sellos que adhieren a su esfuerzo, pero también una colega de gabinete, Nilda Garré, y una senadora clave, Vilma Ibarra.

Estaba exultante, Filmus, como si los años 90 fueran un mal recuerdo: "Tenemos que ser los que encarnemos una gestión transparente y eficaz que no tenga miedo de enfrentarse a las corporaciones", dijo, cansado y ronco pero feliz.

Feliz, siempre se va por más. "Vamos a conformar el mejor gobierno de la ciudad, que pueda reflejar a la mayoría de los porteños. No nos va a faltar valor, fuerza y coraje para que podamos construir la ciudad que soñamos", abundó.

El encuentro resultó el corolario (y acaso la continuación) del acuerdo que empezó a cerrarse el miércoles de la pasada semana en Villa Ortúzar, cuando más de seiscientos invitados saludaron en su onomástico número 49 al ex alcalde Aníbal Ibarra, quien resucita para la política comunal.

Esa noche de copas y confidencias, el candidato, Ibarra y Alberto Fernández, hablaron largo y tendido, bajo la atenta mira de la hermana Vilma, con el banquero Heller, a quien terminaron convenciendo hasta de que pagara los afiches que enchastran las paredes de toda la ciudad.

Filmus, palabras más, palabras menos, repitió que "todos los dirigentes presentes (anoche) representan a distintos sectores e ideas, pero priorizaron sumarse a nuestra fuerza para transformar la ciudad".

Por supuesto que "no hay partidos chicos o grandes, lo que hay son programas chicos o grandes, y nosotros estamos sumando todas las fuerzas", incluyendo las de Romina Gaetani, la actriz que promociona, cual Gatúbela de cabotaje, los clips televisivos sobre las bondades de la ley de Educación.

Es más, "el progresismo no tiene que quedar en los papeles. Vamos a llegar al gobierno, no para dejar los ideales, sino para implementar los objetivos de las fuerzas que integran esta coalición", voceó Filmus, deslizando, seguramente sin querer, que alguien, al llegar al gobierno, dejó "los ideales".

"Buenos Aires es una ciudad rica que no tiene que tener pobres, ni problemas de viviendas", dijo, y liego, en gesto de caballero, agradeció el aporte de los presentes, porque "es bueno estar todos en la misma foto sin sentir vergüenza".

Pero la realidad indica que no estaban todos: si "Diálogo por Buenos Aires" es un invento para presionar políticas, también es una herramienta de negocio y canje: así llegan a la lista de Filmus los socialistas Raúl Puy, Héctor Polino y la cantante de tangos Susana Rinaldi.

Se aclara: no estaban en el Abasto, estuvieron en Villa Ortúzar, según pudo confirmar este medio, como una ráfaga, para asegurarse que el trato mayor estaba cerrado. Gaetani debe haber reconocido a la cantante, o mejor: la cantante debe haber clavado los ojos en Romina, linda como la otra Romina, Picolotti, pero más linda.

Bonasso se resistió hasta el último sábado, pero finalmente cedió frente a la presencia (y la insistencia) del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, nadie sabe bien a cambio de qué. La medida de la política actual es la gestión, se sabe.

En algún momento de esa fiesta inolvidable, se sabe que se hizo silencio, y hasta Filmus, el hombre de la ciudad futura, escuchó las palabras del anfitrión: cargadas, graves, de peso pesado que ya conoce todos los vericuetos.

¿Ibarra colgado del ministro? Seguro, pero en la lista de "Diálogo por Buenos Aires", que sin candidato a jefe de gobierno, podrá leerse, de arriba para abajo, y de mayor a menor: Filmus, Heller, Ibarra, etcétera, etcétera. Bonasso es candidato en Nación, y Daniel Rosso (hoy jefe de prensa de Filmus), en algún lugar que recompense su doble trabajo: de operador y propagandista.

En el Abasto, Filmus no se cansó de decir "nosotros": porque "nosotros queremos sumar, y de hecho lo vamos a seguir haciendo, para mostrar que la fuerza del pueblo es irrefrenable, y lo más destacable es que ninguno de los que se sumaron para apoyarnos habló de candidaturas antes de debatir las ideas para confluir en un programa en común", dijo el hombre de Flacso, con su mejor cara.

Menos mal, suspiró Juan Manuel Abal Medina (hijo), secretario de la Gestión Pública, y Abel Fatala, de Red por Buenos Aires, y Gabriel Fuks, del Proyecto Popular, y Julio Godio, sociólogo y migrante (de Alfonsín a la Alianza, y de la Alianza a Iniciativa Socialista); y Héctor Capaccioli, del Partido de la Victoria.

Y Julio Guarido, del Partido Intransigente o los restos del Partido Intransigente, y Néstor Vicente, y Jorge Selser, del Socialismo Autentico, y Juan Pablo O’Dezaille, del Frente Transversal, y Alejandro Otero y Eduardo Sigal, del Frente Grande; y también "Tito" Nenna, de Espacio Articulación Popular.

No faltaron los vecinos de la compañía de Miguel Gregoretti, ni los jubilados de Hugo Nieves; tampoco Monona Casannelo, del Polo Social, y el mítico Julio César Urien, de Democracia y Liberación. Infaltable, María José Lubertino, titular del Inadi, y las chicas, SILVIA LA RUFFA, Marta Talotti y Beatriz Baltroc.

Sebastián Gramajo, y el ex ARI Fernando Melillo, también dijeron presente, así como el subsecretario de Deportes Alejandro Rodríguez, y el funcionariato de segunda línea que seguramente organizó el acto (no el cumpleaños) y al menos querrían, sus miembros, masticar un chizito.


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