Fuente: CLARIN

Horacio Aizpeolea.
haizpeolea@clarin.com






Luego de tres años de demoras, intentos fallidos, medidas judiciales y polémicas, la Legislatura porteña aprobó ayer en general la Ley de Comunas, que dividirá a Buenos Aires en unidades de gestión descentralizadas con gobiernos independientes. De todas formas, quedó para más adelante el tratamiento en particular de cada uno de sus 50 artículos. Dos puntos clave quedaron en suspenso: la cantidad de comunas y la fecha de asunción de sus autoridades.

La ley contó con el apoyo de 50 de los 60 legisladores. Luego se votó la conformación de una comisión que en 120 días, a partir del 1º de marzo de 2005, deberá afinar el texto para su votación en particular. Así se llegará al menos hasta junio. Roy Cortina, María Estenssoro y Daniel Betti, entre otros, perdieron en su moción de continuar con el tratamiento antes de fin de año.

Según la norma votada, la Ciudad se dividirá en organismos de administración descentralizados, en "mini-municipios". Estarán gobernados por una Junta Comunal de siete miembros, que serán elegidos por los vecinos.

Tal como marca la Constitución porteña, las comunas tendrán dos tipos de competencias, exclusivas y concurrentes. Las primeras serán, entre otras, el mantenimiento de espacios verdes (no grandes parques), calles (no avenidas), la elaboración de su propio presupuesto y la disposición de políticas para fomentar el desarrollo local. No podrán endeudarse ni crear impuestos.

Las concurrentes serán las que compartirán con el Gobierno central. Podrán participar en el control de los servicios públicos, opinar en cuanto a proyectos de gran infraestructura que afecten su territorio (construcciones de autopistas u hospitales), o gestio nar con el Ejecutivo las políticas sociales, entre otras.

Pese a la aprobación de la ley, ningún legislador podía pronosticar ayer cuándo la Ciudad, finalmente, quedará dividida en comunas. Un diputado hizo la siguiente lectura: "Con esto pateamos la pelota para adelante y así, todos ganan tiempo para intentar imponer su propuesta".

La cantidad de comunas sigue en discusión. La posición que suma más consenso (propuesta por los macristas de Compromiso para el Cambio, los oficialistas del Partido de la Ciudad, el Socialismo y los independientes del Bloque Plural) es que sean diez.

Sin embargo, ayer en el recinto se escucharon propuestas de 12, 13, 15 y hasta más de 20 comunas. Cualquiera sea la cantidad, se deberá atender el equilibrio demográfico. Y, por expreso pedido de la gente, respetarán los límites barriales y no "cortarlos" como pasa actualmente con las jurisdicciones de los CGP.

En el recinto se escucharon otros cuestionamientos: Beatriz Baltroc dijo que "mientras más comunas haya, habrá más participación". Ariel Schifrin instó a usar el personal "ya capacitado de los CGP" para no continuar "con la colonización del Estado". Jorge Enríquez dijo estar a favor de 16 comunas "respetando los límites actuales de los CGP". También se pronunció porque los consejeros, salvo el presidente, "trabajen ad honorem", propuesta que fue silbada por algunos grupos vecinales presentes.

Desde el macrismo puro, Herrera Bravo, rescató el proyecto actual porque "respeta los límites barriales históricos". Vilma Ripoll, quien se abstuvo en la votación final, criticó que no se explicite que las comunas "tienen que decidir su presupuesto". Silvia La Ruffa, del kirchnerismo, dijo que "no puede haber menos de 16 comunas".

La otra traba que deberá sortear la flamante ley es la fecha de asunción de las autoridades, un tema teñido por el futuro año electoral. Según se escuchó en la Legislatura, mientras que el Partido de la Ciudad y algunos bloques de izquierda e independientes reclamarían que las elecciones se hagan el año que viene, el macrismo y sus aliados, los kirchneristas y el oficialismo preferirían el 2007.

La diferencia no es menor: además de que las elecciones comunales representan la creación y distribución de al menos 70 cargos políticos, también se realizarían a la par de las elecciones nacionales para diputados por Capital o la de Jefe de Gobierno. Los que piden el 2007 quieren evitar que, si la elección comunal se hace en 2005, se vea influida por una eventual victoria del ARI de Elisa Carrió, que viene midiendo primera en las encuestas como candidata a diputada. Y calculan que, en la elección a Jefe de Gobierno que se hará en tres años, un candidato kirchnerista, ibarrista o eventualmente el propio Mauricio Macri tendría mejores chances y "arrastraría" más votos hacia las Comunas.

El diputado Norberto Laporta, tras destacar el trabajo de su compañero de bancada, Roy Cortina, puso en tela de juicio la verdadera intención de los grandes referentes políticos porteños de dividir la Ciudad en comunas: "Hoy deberían haber estado aquí Ibarra, Macri y Carrió", dijo.

Por mandato de la Constitución porteña, las autoridades de las comunas debían asumir en 2001. El tema parece avanzar, pero sigue sin definirse.