Fuente: Ámbito Financiero

Por Patricia García

Alberto Fernández festejó anoche, en la escuela del sindicato de porteros en el barrio de San Telmo, su desembarco como titular del PJ en la Capital Federal que terminó un período de intervención judicial de más de un año.
Ahora, el PJ porteño está controlado por el oficialismo que llegaba ayer a un conteo de dos tercios de los congresales partidarios , dentro de los cuales el Suterh acaparó la mayor porción, quedándose, tal como anticipó este diario que sucedería, con 108 sillas, de un órgano que rondará los 290 representantes y es el de mayor poder partidario.
El domingo de internas del peronismo ayer fue sólo para cargos barriales y delegados al congreso metropolitano y en la mitad de las circunscripciones.
El gobierno forzó una lista de unidad para autoridades del distrito. Evitó que Fernández tuviera que contar votos, pero no pudo sellar pactos en todos los circuitos electorales para cargos barriales y delegados al Congreso.

Cuenta Final
En el reparto, el Suterh se quedó con 108 congresales pero el conjunto de aliados al gobierno rondaría los 200.
Puso lo suyo contra el albertismo de Julio De Vido a través del Secretario de Comunicaciones Guillermo Moreno, en circunscripciones donde disputaron kirchneristas vs. Kirchneristas que quedaron allí con mayoría y minoría. El albertismo, además de los congresales de Suterh, suma 8 de Iribarne; alrededor de 32 de la ex menemista Raquel Kismer de Olmos; 23 del Secretario de Descentralización porteño Héctor Cappaccioli; y 23 de la Corriente Popular Porteña que animan los legisladores SILVIA LA RUFFA, Miguel Talento y Claudio Ferreño junto a Tito Pandolfi y cuatro del ahora albertista y ex machista Jorge Argüello entre otros grupos.
La oposición al albertismo concentró unos 40 congresales, que se reparten entre los que responden al diputado nacional Cristian Ritondo, a Santilli, Miguel García Moreno, Padró y Juan Minichillo. Luego el FUP, que lidera Eduardo Rollano, perdió en Caballito en la 7ª como se esperaba contra todo el sindicalismo, retuvo unas 18 sillas en el Congreso.
El FUP, si bien integra la mesa del albertismo en el PJ, aún no se retiró de la alianza que mantiene con Mauricio Macri y su divorcio o la confirmación vendría junto con un acuerdo de boletas electorales.
La cuenta final de cuántos congresales habrá la terminaban anoche en medio de la algarabía, pero con la mayoría más uno de esa mesa, el órgano partidario ya puede modificar la carta orgánica o delegar la hechura de las listas de candidatos a legisladores y diputados nacionales por la Capital Federal al Consejo, es decir, a Fernández.