Fuente: Clarín

COMO SE GESTO LA POSTULACION BONAERENSE DEL VICEPRESIDENTE


Tras un acto en San Justo, Kirchner lo hizo medir y lo lanzó dos semanas más tarde.


Por Mariano Pérez de Eulate


Un comentario al pasar, de esos que se largan por decir algo, fue lo que empujó a Daniel Scioli a la provincia de Buenos Aires. Viernes 10 de noviembre, acto por el aniversario de San Justo, en La Matanza, con la asistencia de Néstor Kirchner. En el palco oficial, el vicepresidente comenta: "Yo fui al colegio acá cerca, en Ramos Mejía".

Ahí nomás, Kirchner recordó que las encuestas que manejaba le daban una alta imagen positiva a Scioli, tanto en Capital Federal como del otro lado de la General Paz. Ese día, fue sólo un chiste sobre su posible mudanza a territorio bonaerense. Pero ya estaba casi tomada la decisión política.

Con la confirmación, el martes a la noche, de que la Casa Rosada efectivamente concibe a Scioli como un engranaje fundamental de su proyecto electoral para el área metropolitana, Kirchner completó una saga de decisiones que lo muestran retomando la iniciativa luego de la caída en Misiones. Y que incluyó los pedidos de renuncia a las reelecciones de Eduardo Fellner y Felipe Solá, la pelea con Luis D'Elía y la protesta ante Venezuela por la intromisión de su embajador.

El miércoles 22, cuatro días antes de que Clarín publicara en su tapa que el jefe de Estado evaluaba el cambio de destino de Scioli, el vice y su grupo de confianza tuvieron sospechas sobre lo que venía. En una reunión política del kirchnerismo porteño se tiró el dato: "El Presidente te está midiendo para gobernador", le dijeron. La medición se encargó tras aquel acto en La Matanza.

"Das muy bien, arrasás", le explicó por esos días un hombre de extrema confianza del Presidente, que algunos voceros kirchneristas identificaron como el influyente empresario de medios Rudy Ulloa Igor, también operador político de Kirchner.

Eso le movió la estantería al vicepresidente que, sin embargo, mantuvo la agenda de actos porteños. El viernes 24 participó de uno con los legisladores kirchneristas Diego Kravetz y SILVIA LA RUFFA. Fue el orador principal. Pero en la intimidad de su equipo ya se había instalado la idea de que no jugaría en la Ciudad.

En el último fin de semana, Kirchner y Scioli hablaron por teléfono. El Presidente le blanqueó allí lo que le había dicho Ulloa: daba muy bien en las encuestas bonaerenses. El domingo, Clarín publicó la noticia sobre los planes presidenciales, que hasta ese momento sólo eran un rumor en el kirchnerismo.

El lunes, el vice se juntó con Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, que había decidido jugar con él en la Ciudad para buscar una victoria en un distrito difícil (donde encabeza las encuestas Mauricio Macri) y para aguar los planes continuistas de Jorge Telerman, su enemigo.

Una versión de este encuentro dice que fue Fernández el fogonero del pase de Scioli a la Provincia. Otra, asegura que fue Cristina Kirchner quien hizo más fuerza que nadie: cree que Scioli arrastraría votos del electorado de centro hacia su proyecto. Es la hipótesis de Cristina candidata a presidente.

Como sea, el martes Scioli fue convocado a la Casa Rosada. Kirchner quería verlo a solas. La charla sobre el reemplazo, el sábado, en la asunción del presidente mexicano Felipe Calderón ya no era de interés.

En su casa, un rato antes de partir hacia Balcarce 50, Scioli se juntó con Guillermo Francos, Eduardo Valdéz y Alberto Pérez —su hombre de mayor confianza—. El vice estuvo con Kirchner menos de una hora. Se llevó elogios del Presidente; la orden de no desmentir ni confirmar a los medios su postulación y la idea de que podría acompañarlo una mujer en la fórmula provincial. Algunos mencionan al respecto a la titular del PAMI, Graciela Ocaña.

La aparición de Scioli como opción en la Provincia impactó fuerte en el resto de los aspirantes a gobernador que ya tenía el kirchnerismo. Todos ellos cruzaron llamados telefónicos en esas horas de incertidumbre para saber si estaban ante una certeza o ante un globo de ensayo.

Fue Felipe Solá quien —tras hablar con el Presidente— los sacó de la duda con una frase única y cortante. "Olvidensé muchachos; lo de Scioli no es ninguna prueba. Daniel ya es el candidato de Néstor...".






http://www.clarin.com/diario/2006/12/03/elpais/p-01201.htm