Fuente: Página 12

“Para acompañar a Kirchner”

Apenas se trataba de un trámite formal. Pero las elecciones internas de ayer –que sólo dirimieron disputas barriales en la mitad de las 28 circunscripciones del distrito– terminaron por legitimar la consagración de Alberto Fernández como presidente del PJ porteño. Al frente de la lista K, y sin contrincantes que disputaran su hegemonía en los comicios, el jefe de Gabinete armó un amplio abanico de corrientes partidarias para liderar el justicialismo de la ciudad, que incluye a funcionarios nacionales, el duhaldismo y seguidores del vicepresidente. Figuras emblemáticas de la vieja estructura del peronismo capitalino como Inés Pérez Suárez, Raúl Padró y Cristian Ritondo cayeron derrotados ante el kirchnerismo en Parque Patricios, Belgrano y Floresta.
“Este será un peronismo de puertas abiertas, que pueda acompañar el proyecto que encarna el presidente Néstor Kirchner”, dijo Fernández al llegar a la sede del sindicato de encargados de edificios (Suterh) para festejar el triunfo. El jefe de Gabinete será secundado por el secretario de Seguridad, el duhaldista Alberto Iribarne, en la conducción partidaria, en la que también convivirán con otros miembros del gabinete como el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el de Educación, Daniel Filmus, además de la subsecretaria Patricia Vaca Narvaja, el sindicalista del Suterh, Víctor Santa María; dirigentes ligados a Daniel Scioli y los jóvenes K.
La nueva conducción que asumirá formalmente dentro de diez días en un acto para el que habrían comprometido la presencia del presidente Néstor Kirchner, ya trabaja en el armado de la lista de candidatos que irán en la lista del PJ capitalino en las elecciones legislativas de este año. La misma –de acuerdo con versiones surgidas del propio gobierno– sería encabezada por el canciller Rafael Bielsa, al que también acompañarían Vaca Narvaja, la presidente del Banco Nación, Felisa Miceli, el ex interventor en Santiago del Estero, Pablo Lanusse, el titular del Instituto de Cine, Jorge Coscia, y el ex árbitro y actual funcionario de Interior Javier Castrilli.
La elección interna se resumió a rencillas barriales en las que se jugaban los asientos a congresales partidarios ante el máximo organismo colegiado del justicialismo porteño. Sin embargo, la confrontación tampoco alcanzó a todo el distrito. Sólo hubo comicios en 14 de las 28 circunscripciones, ya que a última hora se cayeron –sin demasiadas explicaciones– dos que competirían en sus respectivos barrios: “Se retiraron dos listas, con lo cual se redujo la elección”, fue la escueta respuesta del interventor del PJ capitalino, Román Ruiz.
Sólo en esas 14 circunscripciones se vivió la tradicional liturgia de una interna partidaria desde la apertura de los comicios hasta los festejos. Quien festejó por partida doble fue Alberto Iribarne, que además de secundar a Fernández en la dirección partidaria, siguió de cerca como sus pupilos vencieron en Belgrano al histórico puntero de la circunscripción, Raúl Padró, por 720 votos a 613.
Otra de los “grandes derrotados” fue la diputada nacional Inés Pérez Suárez, quien poco tiempo atrás había anunciado su pase a las filas macristas. Pero sus seguidores decidieron dar batalla en Parque Patricios donde cayeron derrotados ante la lista kirchnerista que dirige Kelly Olmos. En otros lugares, como en la circunscripción 24 (Floresta, Versalles y Liniers) se enfrentaron la lista “albertista” armada por SILVIALA RUFFA, que aventajó por casi 200 votos a la que respaldaba Cristian Ritondo, otro de los dirigentes del justicialismo que coquetean con Mauricio Macri.