Fuente: Noticias Urbanas

El fiscal de cámara N° 2, Juan Chirimoldi, quien lleva el juicio oral y público por los incidentes en la Legislatura, absolvió en su alegato de todo cargo a una sola persona y para los otros 13 acusados pidió 3 años de condena por daño agravado, y a dos de ellos les sumó resistencia a la autoridad. Las pruebas par la condena fueron los testimonios "sin odio e imparcialidad" de los policías que se manejaron con "óptimo grado procesal". El martes 31 son los alegatos de los defensores


Por Lucas Schaerer


La risa de nerviosismo se generalizó entre los familiares y miembros de organismos de derechos humanos, quienes estaban sentados y separados por un vidrio blindado de los 14 ex presos por los incidentes en la Legislatura y sus defensores, los cuatro miembros del Tribunal Oral en lo Criminal N° 17 (TOC) y el fiscal de cámara N° 2, Juan Chirimoldi, que al momento de leer en su alegato las condenas no fue para nada claro y hasta contradictorio. La confusión fue tal, este miércoles 25, por la tarde, que la presidenta del Tribunal solicitó a su secretario repitir las condenas dichas segundos antes.

Margarita Meira, la vendedora ambulante más politizada, fue la única beneficiada con la absolución, por lo que las acusaciones que partieron de primera instancia (coacción agravada, privación de la libertad, daño agravado y resistencia a la autoridad), por la jueza de instrucción Silvia Ramond y el fiscal Claudio Soca, para Meira cayeron.

Para los demás acusados (13) se mantuvo la acusación de daño agravado y sólo para dos, Jorge Nieva y Fabián Scaramella, resistencia a la autoridad algo que al principio señaló el fiscal como a Meira también implicada.

Por lo tanto resulta que el fiscal Chirimoldi sostuvo a medias lo dictado por su colega de primera instancia, ya que no tuvo en cuenta según dijo "por falta de pruebas" las acusaciones por coacción agravada y privación de la libertad. Las condenas que solicitó fueron de tres años y otros tres para los que se resistieron a la detención.

De todas maneras a los imputados si el tribunal los encuentra culpables por los daños contra el edificio de la Legislatura quedarán en libertad, debido a que la pena solicitada por Ghirimoldi es excarcelable.

La acusación por la fiscalía, que se sostuvo en un alegato que duró más de una hora y media, se sustentó por los testimonios policiales y videos films. Chirimoldi clasificó a los testimonios de los efectivos policiales de no tener "odios por el contrario sus afirmaciones fueron imparciales". Añadió más adelante que se "ajustaron a la verdad de lo acontecido" y tuvieron un "óptimo grado procesal".

Con respecto a las pruebas los abogados defensores y los distintos acusados comentaron a NOTICIAS URBANAS que muchos de los testimonios fueron tergiversados y que en los videos no aparecen cometiendo un delito.

La presidenta del TOC antes de retirarse sostuvo que el martes 31, a partir del mediodía, es el momento de los alegatos de la defensa, en los tribunales de Comodoro Py al 2000. Seguramente las audiencias por los alegatos se extienda más de un día porque algunos acusados hablarán, por ejemplo el transformista Jorge Nieva y el vendedor ambulante Antonio Medina, y los abogados propiamente: un grupo de letrados de distintos organismos de derechos humanos (Liga por los Derechos del Hombre, CEPROH y la Asociación de Profesionales en Lucha, APEL, Centros de Estudios Legales y Sociales, CELS) respaldan a nueve acusados. Los otros tienen profesionales particulares y Margarita Meira a Claudio Pandolfi, reconocido en el ámbito judicial y periodístico por su participación en el juicio por los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.

Varios diputados porteños se presentaron en condición de testigos como Héctor Bidonde y Beatriz Baltroc y los ex legislativos Daniel Betti, Vilma Ripoll y Tomás Devoto. Otros mandaron por escrito su declarción como el vicepresidente 1° Santiago de Estrada y SILVIA LA RUFFA.

El juicio se desarrolló hasta el momento en días 24, con la presencia de un observador del CELS, Gerardo Fernández, y en dos tribunales distintos, primero el Palacio de Justicia de la calle Talcahuano para luego trasladarse a la sala de máxima seguridad de Comodoro Py donde se produjeron juicios como el del represor "turco" Julián y el atentado a la AMIA.