Fuente: El Cronista

CUMPLIÓ DIEZ AÑOS LA CONSTITUCIÓN QUE DIO LUGAR AL ESTADO PORTEÑO Y LO IGUALÓ A LAS PROVINCIAS


Por Federico Caturla


Al cumplirse diex años de la sanción de la Constitución porteña la ciudad de Buenos Aires aún tiene en el debe varias asignaturas pendientes. La más importante quizás, pase por desembarazarse del lastre que implica cargar con una autonomía renga, fruto de las restricciones que le impone la denominada “Ley Cafiero”, aprobada en 1995 a instancias del ex senador justicialista que le dio su nombre.

Durante una serie de actos conmemorativos celebrados la semana pasada en la Legislatura, funcionarios locales, diputados porteños y constitucionalistas coincidieron en el diagnóstico (la dificultad de gobernar ciudad con una mano atada, especialmente en áreas sensibles como la seguridad) y en reclamo: autonomía plena.

La autonomía de la Ciudad se encuentra consagrada desde la reforma Constitucional Nacional de 1994 en el artículo 129, que coloca en pie de igualdad con las provincias. Sin embargo, la “Ley Cafiero” (24.558) –destinada a garantizar los intereses del Estado Nacional en la Capital Federal- restringe las facultades jurisdiccionales porteñas, negándole la posibilidad de crear sus propios órganos de seguridad y justicia, limitando, al mismo tiempo, sus competencias en materia de fiscalización de los servicios públicos, el Registro de la Propiedad Inmueble, la inspección General de Justicia y el puerto. Constitucionalistas como Félix Loñ, María Angélica Gelli y Raúl Ferreyra, la consideran “claramente inconstitucional”.

En la actualidad, policía propia y justicia ordinaria son, a todas luces, las principales carencias que padecen los porteños desde que Buenos Aires recibió el fallido status de “Ciudad Autónoma”. En esta línea la diputada porteña del Frente para la Victoria, SILVIA LA RUFFA, no duda en afirmar que “autonomía sin policía propia es un concepto absolutamente incompleto”.

A la hora del declaracionismo, la mayor parte de la dirigencia política coincide en la necesidad de derogar la Ley 24.588 y ampliar la autonomía porteña. Sin embargo, en los hechos, la cuestión nunca traspasa el plano de las ideas y las intenciones. ¿Qué es lo que falta? Para la diputada macrista, Gabriela Michetti, no es otra cosa que voluntad política. “En los últimos años las voluntades de las políticas de los gobernadores de turno, tanto a nivel nacional como local, han estado muy lejos de llevar a la práctica acciones e iniciativas que son imprescindibles para otorgarle a la ciudad el carácter de autónoma que los constituyentes concibieron”, cuestionó.

Gráfico a la hora del análisis, el legislador del ARI, Enrique Olivera, sentenció: “Esta autonomía, es una caricatura de los que debió ser”.