Fuente: Ámbito Financiero

Estuvieron juntos De Vido y Alberto Fernández en el encuentro del Instituto de la Victoria. No hubo ningún invitado ligado al jefe del Gobierno porteño.


Por Patricia García


No hubo discursos rimbombantes ni definición de candidatos, pero para el consumo interno del kirchnerismo porteño, la tenida que compartieron Julio De Vido y Alberto Fernández resultó atractiva por otros motivos.

Es que al ministro de Infraestructura se lo viene mencionando por un lado, distante del jefe de Gabinete, con quien disputaría la conducción del distrito Capital. Por otro, se le afirma cercano al jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, a quien Fernández y sus adherentes no terminan de ver como un posible candidato del oficialismo para las elecciones 2007.

Por alguna de esas razones, los organizadores del encuentro del Instituto de la Victoria que se realizó el viernes pasado en la escuela del sindicato que lidera Víctor Santa María (porteros) juntaron al ministro y al jefe de Gabinete. Claro que no sólo no hubo ningún invitado ligado a Telerman, quien estaba además de viaje –en su reemplazo gobierna estos días el macrista Santiago de Estrada-, pero, en cambio, sí cubrieron las plateas algunos funcionarios desplazados por el sucesor del destituido Aníbal Ibarra.

Regocijo

El caso más notorio fue el de Roberto Feletti –actual vicepresidente del Banco Nación-, quien escuchaba con regocijo cómo De Vido lo nombraba en varios párrafos de su alocución al hacer referencia a los proyectos que el ex secretario de Infraestructura porteño había comenzado en acuerdo con el gobierno nacional. Por ejemplo, el soterramiento del ferrocarril Sarmiento.

Fernández les aseguró a los movileros, allí, que no era el momento de hablar de candidaturas. Es que tampoco el oficialismo tiene resuelta la boleta electoral para el distrito. Por el momento, crece la idea de la competencia tanto de Telerman como de Daniel Scioli, a quienes ven como rivales de la eventual candidatura de Mauricio Macri en una escena que repita 2003, cuando el dirigente de Compromiso para el Cambio ganó la votación en primera mano, pero perdió en la segunda contra Ibarra. Es decir, una suerte de interna en el cuarto oscuro local, casi como la que llevó a Néstor Kirchner a la presidencia.

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De todos modos, a ninguno de los presentes –entre ellos, Nilda Garré, Carlos Tomada, José Nun y los legisladores porteños Diego Kravetz, Juan Manuel Olmos y SILVIA LA RUFFA- deja de anotar el álbum que ya armó Telerman junto con Kirchner en anuncios conjuntos –casi uno por semana en los últimos tiempos-.

El Instituto de la Victoria, que preside Fernández, oficia de productor de proyectos para la Ciudad que serán la base de promesas de la campaña en el distrito, casi un comité de base para el que sea finalmente el candidato. Algunos creen que todavía tiene chances de postularse el jefe de los ministros, quien parece haber sumado a De Vido a su cruzada por comandar al oficialismo de la Ciudad de Buenos Aires. En otra tenida el sábado pasado, dirigentes de otro campamento kirchnerista, Compromiso K, siguieron la sintonía presidencial para “no hablar ahora de candidaturas”.