Fuente: Ámbito Financiero

Alberto Fernández ha lanzado un discreto periplo por la Ciudad de Buenos Aires, que anima a sus adherentes porteños a no descartar que aún pueda convertirse en el candidato oficial a jefe de Gobierno 2007. Una posibilidad que no descartan si es que el oficialismo decide tener un único postulante en el cuarto oscuro local del año próximo.

Mientras el kirchnerismo no define postulante, y se siguen anotando los posibles, Fernández ha comenzado a aparecer, no solo en tenidas partidarias y legislativas –como las que tendrá hoy y mañana- sino también en los sondeos de imagen e intención de voto que tanto concentran la atención del gobierno, que los encarga.

Después de todo, si se evalúan las posibilidades de Daniel Scioli, Jorge Telerman, Daniel Filmus, se anima Miguel Bonasso y hasta miden las chances de Aníbal Ibarra (aunque no puede presentarse ni a jefe ni vice) por qué desistirían los albertistas de llevar adelante esa ilusión que se inició ya en 2003, en los inicios del gobierno de Néstor Kirchner, cuando se hablaba de la fórmula Fernández – Vilma Ibarra. Nadie, claro, pudo aventurar entonces el destino de Aníbal Ibarra, cuya reelección alentó el oficialismo, que además llegó a la Legislatura porteña con esa boleta.

En la pretemporada electoral, los kirchneristas se muestran, no solo con preferencias divididas en materia de candidatos, sino además desorientados. Están quienes recrean la postulación de Telerman, encolumnados en las filas que ni comulgan con “el tío Alberto”: están quienes aseguran que finalmente será Scioli –con mejores chances hoy- y otros que esperan ver si Filmus tiene dotes para la competencia, mientras algunos esperarán ver si Néstor Kirchner toma posición en uno de los distritos más adversos para el peronismo.

Así, la candidatura de Fernández, de concretarse, sería entendida como la decisión oficial indiscutible. Toda una complicación para Telerman, quien intenta desafiar a cualquier candidato del oficialismo, si no resultara el en esa posición.

Mientras tanto Fernández, quien niega por el momento su postulación, desembarca con discreción en su distrito.

Hace dos semanas presentó el Instituto para la Victoria que preside; la semana pasada se puso al frente de un debate sobre la concertación; hoy tiene cita en la Legislatura porteña para entregarle el premio que otorga una revista a la diputada del bloque Frente para la Victoria, SILVIA LA RUFFA (irá también el secretario de Cultos, Guillermo Oliveri para darle similar galardón al kirchnerista Sebastián Gramajo).

Mañana, en cambio, protagonizará un acto en la Manzana de las Luces junto a Ginés Gonzáles García, donde los legisladores porteños Inés Urdapilleta, Diego Kravetz y Ana Suppa presentarán un proyecto de ley de prevención de adicciones que dicen “intenta ser una ley marco en relación al problema del consumo de sustancias adictivas en la Ciudad de Buenos Aires, que incluye el monitoreo sobre aquellas conductas denominadas de riesgo adictivo, como pueden ser el juego y los trastornos alimentarios”