Fuente: Revista 23


Con el episodio del “loco de Belgrano” todavía latente, la Legislatura porteña presentó hace unas semanas un proyecto de ley para desarmar la mayor cantidad posible de civiles. El Programa de reducción del Uso y Tenencia de Armas de Fuego, realizado en conjunto por los legisladores kirchneristas SILVIA LA RUFFA y Helio Rebot, los macristas Gabriela Michetti y Marcelo Godoy, y la diputada nacional Paula Bertol (también macrista), consiste en dos etapas. La primera es un plan de campañas para generar conciencia sobre la tenencia de armas. La segunda parte es un canje por el cual la persona que acceda al programa tendrá una retribución no monetaria, que puede ser tanto becas de estudio como pases libres a espectáculos o libros, algo que ya está implantado en países como Brasil y Sudáfrica. Todas las personas que entren al programa podrán hacerlo de manera voluntaria y anónima. “Esto fue lo más difícil de acordar con los macristas. Al principio fue complicado. Fueron tres meses de trabajo. Pero de todos modos se arregló que la gente no va a quedar registrada”, confirma la presidenta de la Comisión de Seguridad de la Legislatura porteña.

-¿A quién apunta el programa?

- No buscamos que los delincuentes se desarmen. La idea es llegar a toda la sociedad civil para que comprendan que tener un arma es tener un problema. Es un proceso que a lo largo plazo bajará los niveles de violencia.

-¿Cuántas personas calculan que entregarán sus armas?

- Es muy difícil a priori. Se calcula que en el país hay 3 millones de armas registradas, y el mismo número de no registradas.

Todo armamento que se recolecte será destinado al RENAR, que una vez en su poder lo destruirá. “Es una cuestión que genera grises, pero que de todos modos sirve”, asegura la legisladora. Según estimaciones oficiales en uno de cada ocho hogares hay un arma. Distintas asociaciones de caza y pesca criticaron el proyecto por considerar que el de las armas no es un negocio que esté en crecimiento.