Fuente: La Nación



Proyectan otras medidas preventivas

Preocupado por la persistente ola delictiva en la Capital, y ante la renuencia de las autoridades nacionales a reconocer el grado de inseguridad y actuar en consecuencia, el gobierno porteño instalará cámaras de video en los andenes de todas las estaciones de la red de subterráneos, entre otras medidas preventivas.

Si bien la iniciativa no tiene aún plazo de ejecución, la decisión fue tomada por el Consejo de Seguridad y Prevención del Delito de la ciudad, que preside el ministro de Gobierno, Diego Gorgal, e integran funcionarios, legisladores, fiscales y jueces.

La intención es colocar cámaras en los andenes de las 69 estaciones de subte, donde últimamente se han producido varios casos de abusos sexuales. Hoy hay cámaras sólo en 28 estaciones, y la mayor parte de ellas está instalada frente a las boleterías.

También se duplicará la policía comunitaria: actualmente son 500 agentes de la Policía Federal, solventados por el gobierno de la ciudad, y en noviembre habrá otros 500. Y se proyecta colocar cámaras de video en plazas –ya las hay en 10–, controlar los accesos de tránsito, mejorar la iluminación en zonas riesgosas y retirar autos abandonados en la vía pública.

La inseguridad en la Capital transita todavía por una discusión de jurisdicciones: el gobierno porteño protesta porque no tiene autonomía sobre la policía, que depende del Ministerio del Interior, y la Casa Rosada y el Congreso se niegan a cederle esa facultad.

El jefe de gobierno porteño, Jorge Telerman, dijo a LA NACION que el control de la seguridad en la Capital promete una dura puja de intereses: "La plena autonomía, que nos permitirá contar con una fuerza de seguridad local, es un reclamo irrenunciable del que se hacen eco todos los poderes del Estado y todas las fuerzas políticas que representan a los vecinos de la ciudad. Y si bien esa carencia impide que contemos con los instrumentos indispensables para diseñar una política integral de seguridad, no dejamos de abordar institucionalmente esta problemática", comentó.

Es por eso que el Consejo de Seguridad y Prevención del Delito de la ciudad resolvió el viernes pasado la medida referida a la red de subtes, donde se vienen registrando casos de hurtos y, los más resonantes, de ataques sexuales.

"En un marco de consenso hasta con la oposición, se aprobó por unanimidad recomendar la colocación de un sistema por cámaras en toda la red de subtes, y que este servicio se preste para la seguridad pública. Este proyecto, que será solventado por el gobierno, se llevará adelante con el Ministerio de Obras Públicas y sería similar al sistema implementado en Londres", comentó Gorgal a LA NACION.

"Intentaremos mejorar el impacto de las políticas de seguridad dictadas e implementadas por el gobierno nacional. La recuperación de entornos urbanos degradados es una medida que reduce los factores de riesgo social asociados con el delito y fomentan el despliegue policial en su faz preventiva", explicó Telerman.

Según un trabajo de la División Estadísticas de la Policía Federal, publicado el domingo pasado en LA NACION, la inseguridad aumentó en la Capital: las denuncias por robos registradas en las comisarías porteñas en el primer cuatrimestre de 2006 subieron 3,77 por ciento respecto del mismo período de 2005. Pero si se compara abril de ambos años, el crecimiento fue del 11 por ciento (6347 casos durante ese mes). Del mismo modo, los robos sin utilización de armas subieron 7,18% respecto del primer cuatrimestre del año pasado.

"La seguridad es una preocupación de los vecinos y también del gobierno. Esto no nos puede ser indiferente. En los últimos 15 años hubo una suba de los niveles de inseguridad, con su mayor índice en 2002. Desde allí, viene experimentando una baja, pero aún estamos por encima de los años previos a la crisis", dijo Gorgal. El funcionario agregó: "No seremos indiferentes ni pretenderemos solucionar nosotros el tema, pero aportaremos más herramientas para combatirlo".

Preocupación legislativa

"Creo que el concepto de autonomía incluye el poder de policía y debe reclamar su derecho a tener una fuerza propia. Me parece que la idea de la Guardia Urbana y la creación del Consejo de Seguridad para prevenir el delito son medidas que, en general, han dado buenos resultados en otras ciudades. Me parece que la política de seguridad debe ser una cuestión de Estado permanente, sea cual fuere los indicadores momentáneos", explicó a LA NACION la diputada porteña SILVIA LA RUFFA (Frente para la Victoria), presidenta de la Comisión de Seguridad de la Legislatura.

"Nos inquieta esta sensación de inseguridad y hay mucha preocupación en la Legislatura. Trabajamos con una agenda que incluye el desarme civil y también un proyecto de creación de los foros de seguridad para combatir esta problemática", agregó LA RUFFA.

Desde el macrismo también sentaron posición: "La ciudad tiene que tener una policía propia; lo sostenemos porque lo prevé la Constitución y porque no puede funcionar un sistema superpuesto en el que el Ejecutivo porteño no puede darle órdenes a la policía porque lo hace el Ministerio del Interior", expresó el diputado Martín Borrelli, integrante de la Comisión de Seguridad de la Legislatura.

Y concluyó: "A esta altura no hay que hablar de sensación de inseguridad sino de una certeza. Hay distintas estadísticas que lo comprueban".

Por Pablo Tomino
De la Redacción de LA NACION



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