Fuente: La Prensa

También analizarán la inseguridad en los subtes y se encuestará a los porteños para determinar las zonas con mayor riesgo. El próximo viernes volverán a reunirse.


El Consejo de Seguridad y Prevención del Delito del Gobierno de la Ciudad dispuso, en su primera reunión, la realización de encuestas para determinar un mapa de los delitos que se cometen en la ciudad y convocó a una reunión extraordinaria el viernes próximo para adoptar medidas de seguridad en los subterráneos.

En este primer encuentro, que tuvo carácter secreto y se realizó en el Palacio Municipal, comenzaron a analizarse alternativas de los aportes que realizará el Gobierno de la Ciudad para mejorar la seguridad en su territorio. El Consejo, que fue creado por Ley 1.689 de mayo de 2005 y hoy tuvo su primera reunión, es un órgano permanente de consulta y asesoramiento del Poder Ejecutivo local en lo relativo a políticas de seguridad.

Está presidido por el ministro de Gobierno, Diego Gorgal, e integrado además por la ministra de Derechos Humanos y Sociales, Gabriela Cerruti; el subsecretario de Seguridad Urbana, Manuel Ignacio Izura; el fiscal general de la Ciudad y cinco diputados de la Legislatura.

Esos legisladores son Julio De Giovanni (Partido de la Ciudad), Martín Borelli (Compromiso para el Cambio), SILVIA LA RUFFA (Frente para la Victoria), Jorge Enríquez (Juntos por Buenos Aires) y Pablo Failde (ARI). El ministro Gorgal reconoció durante el encuentro que "desde hace diez años la sociedad argentina viene manifestando su preocupación y angustia por la creciente inseguridad" y que "se percibe un incremento en el nivel de delitos y violencia".

El funcionario sostuvo que "el delito y la violencia se tornaron en una cuestión pública", que "en la última década, el nivel agregado de delito y violencia se disparó a niveles nunca antes registrados" y que "la inseguridad se ha convertido en un problema que integra la agenda de gobernabilidad del país".
"Hoy se juzga a los liderazgos políticos, las gestiones de gobierno y hasta a la misma actividad política por el desempeño que puedan generar en materia de seguridad ciudadana", advirtió Gorgal.
Sostuvo además que a mediados de la década del 90 "los niveles de criminalidad y de violencia se dispararon hasta llegar al pico registrado en el 2002 a caballo de la crisis económica, social e institucional de entonces".

No obstante, manifestó que los actuales "niveles de delitos y violencias de Buenos Aires se encuentran muy por debajo del resto de las grandes capitales latinoamericanas, con la única excepción de Santiago de Chile".