Fuente: Clarín

EL PROYECTO DE LA LEGISLATURA BUSCA REDUCIR RIESGOS EN LA POBLACION

La idea es que la gente se desarme de modo voluntario por beneficios como becas escolares o entradas a espectáculos. Estiman que hay un arma de fuego cada ocho hogares de Capital y GBA.


Pablo Novillo

El caso del asesino de Belgrano, o el de Junior, el chico que mató a tres compañeros de colegio en Carmen de Patagones, reabrieron la polémica sobre un problema eterno: la armas de fuego en manos de civiles. Ahora, la Legislatura porteña trabaja en un proyecto que busca el desarme: proponen un "plan canje" voluntario y anónimo, para que la gente entregue sus armas a cambio de diversos beneficios, como becas escolares o entradas a espectáculos.

El proyecto fue redactado por los legisladores kirchneristas Helio Rebot y SILVIA LA RUFFA, los macristas Gabriela Michetti y Marcelo Godoy, y la ex legisladora y actual diputada nacional Paula Bertol, también macrista. El texto ya consiguió la aprobación de la Comisión de Seguridad de la Legislatura, integrada por diputados de diversos bloques, por lo que se descuenta su futura aprobación, posiblemente dentro de dos semanas.

¿En qué consiste? En la creación del Programa de Reducción de Uso y Tenencia de Armas de Fuego. Una vez que se apruebe y reglamente la ley, el Ministerio de Gobierno porteño abrirá un plazo para que la gente entregue sus armas, momento en el que les dará un "beneficio o incentivo, no monetario, que podrá constituirse con donaciones de organismos públicos o privados en bienes de consumo, de uso, becas de estudio, pases libres a espectáculos, libros, etc.", que tendrán un valor proporcional al del arma. Algunos legisladores aseguran que en el recinto plantearán la necesidad de que el cambio se haga por dinero.

El canje será voluntario y anónimo. Por eso, el proyecto de ley propone crear "un registro con los datos y números de serie e identificación de las armas de fuego recibidas y los incentivos o beneficios otorgados. El registro no contendrá identificación personal alguna con el fin de asegurar el anonimato". Según el artículo Nº 10, "todas las armas depositadas bajo este programa serán remitidas al Registro Nacional de Armas (RENAR) para su destrucción".

Además, el Gobierno deberá realizar campañas de información para fomentar el canje y organizar acciones de concientización sobre el peligro del uso de armas en escuelas, hospitales y ONG. También tendrá que publicar en Internet los datos relacionados al programa, estadísticas vinculadas a la tenencia y tráfico ilegal, información sobre la legislación vigente y sobre toda actividad que colabore para reducir los riesgos en el uso de armas.

Para reglamentar la ley, el Ejecutivo tendrá dos meses. El plan canje durará 180 días, que podrían ser prorrogados por un plazo similar.

Cabe destacar que el Gobierno de Mendoza realizó, entre 2000 y 2003, un trabajo similar. Además, a principios de año el Ministerio de Justicia de la Nación lanzó la campaña "Tenés un arma, tenés un problema", que busca concientizar sobre los riesgos de la tenencia de armas.

Es que las estadísticas asustan. Según estimaciones oficiales, hay un arma de fuego cada ocho hogares de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. El Ministerio de Justicia afirma que en Argentina muere un persona por heridas de bala cada dos horas, y que sólo en un 25% de casos esas muertes se vinculan a robos, el resto por accidentes o conflictos domésticos.

Sin embargo, algunos no confían en el éxito del programa de desarme civil. Por ejemplo, el "Foro por una Argentina sin armas ilegales", integrado por organizaciones de productores y vendedores de armas, clubes de tiradores deportivos y cazadores y otros. Su vocero, Ricardo Río, opinó: "Esta iniciativa no resuelve el problema real. En primer lugar, los ciudadanos ya pueden entregar sus armas al RENAR. Además, el Estado debería controlar el circuito de armas ilegales y concientizar sobre los peligros de manejarlas". A su vez, Guillermo Minotti, gerente de la Asociación de Industriales y Comerciantes de artículos de Caza y Pesca, agregó: "No creo que los delincuentes vayan a entregar sus armas. Además, hay cada vez menos armerías, esto no es un negocio en crecimiento".

El legislador Rebot contestó: "Lógicamente que este programa no busca sacarles las armas a los delincuentes, sería muy inocente. Pero sí creemos que es un aporte para retirar de circulación un montón de armas en manos de gente honesta, que corre riesgo. Hay accidentes, peleas entre vecinos, balas perdidas que terminan matando chicos, suicidios y casos de justicia por mano propia que se podrían evitar si la gente no tuviera revólveres. Además, muchas de esas armas ilegales sí pueden terminar en manos de los delincuentes. El desarme nunca es malo. Si conseguimos retirar el 15% o 20% de las armas, ya sería un éxito".

Se estima que en el país, por cada arma registrada, hay otras dos que permanecen en la ilegalidad.


http://www.clarin.com/diario/2006/07/13/laciudad/h-04201.htm