Fuente: La Nación


En abril, los vecinos ya habían denunciado la posible usurpación de las viviendas

La usurpación y el saqueo de 87 casas incluidas en el plan de urbanización y erradicación de villas, en el barrio porteño de Flores, desnudó, una vez más, el flagelo del déficit habitacional que tiene la Capital, en donde unas 400.000 personas viven en condiciones precarias.

Precisamente en abril pasado, la Legislatura porteña había aprobado un pedido de informes sobre el complejo habitacional por entregar porque, según la denuncia que hicieron vecinos ante la diputada macrista Gabriela Michetti, las viviendas parecían como abandonadas, el pasto había crecido y no había nadie que las vigilara para que no fueran usurpadas por otras villas. El gobierno no respondió. Y el temor de los vecinos se hizo realidad.

"Esto muestra la clara deficiencia de la aplicación de los recursos para las políticas públicas que, en este caso, afectan a los más necesitados", dijo Michetti.

La Legislatura sancionó en 2004 una ley que declaró a la ciudad de Buenos Aires en emergencia habitacional, por la que se dispone que cada año 50 millones de pesos del presupuesto anual sean destinados al Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC) para la construcción de viviendas. La ley aún no fue reglamentada.

Marcelo Meis, presidente de la comisión de Vivienda de la Legislatura, opinó: "Es una gestión desquiciada y descontrolada. No ha habido transparencia en cuanto a la asignación de las viviendas y éste es uno de los problemas centrales". Según explicaron voceros del Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), hay 4000 departamentos por entregar para familias que viven en las villas. Pero el ritmo de entrega no es el deseable.

Según se informó, el proceso de urbanización y erradicación de villas tiene varios pasos: primero se hace un censo, por el que se detectan las familias con mayores problemas. Después, se confecciona un listado y se otorgan los departamentos según las necesidades de la gente.

En la Villa 1-11-14 -la más grande de la ciudad- viven unas 26.000 personas, algo así como 6000 familias. Las 250 nuevas viviendas eran, en su gran mayoría, para ellas e iban a ser entregadas en octubre, según informó el gobierno.

Doce años

"Es indignante que sólo se entreguen 60 viviendas. A este ritmo, para cumplir con las 7000 viviendas que prometió el gobierno necesita doce años", calculó el vicepresidente de Compromiso para el Cambio, Horacio Rodríguez Larreta.

Alejandro Ravinovich, diputado porteño por ARI, dijo que "esto demuestra que el gobierno de la ciudad no tiene una política habitacional ni a corto ni a largo plazo".

La diputada kirchnerista SILVIA LA RUFFA evaluó que la situación se manejó "bien". Sin embargo, destacó "que hay que ajustar el lapso entre el que se terminan las viviendas y el momento en el que se entregan para que se puedan evitar estas situaciones".

Por Laura Rocha
De la Redacción de LA NACION


1° de junio

Los vecinos de la villa Los Piletones, en Villa Soldati, denunciaron el saqueo de las 50 viviendas provisionales que el gobierno porteño había construido para los habitantes del asentamiento. Según los vecinos, gente que había llegado recientemente a la villa pretendía conseguir casas financiadas por el gobierno y quitarle las unidades provisionales a quienes ya las tenían adjudicadas.

20 de junio

Entre 100 y 200 familias se instalaron en Retiro, al lado de la villa 31 bis, en precarias carpas. Los delegados de la villa denunciaron que se lotearon los terrenos entre 500 y 1500 pesos para impedir el proceso de urbanización de esas tierras.

3 de julio

En horas de la noche un grupo de personas entró en 87 viviendas construidas por el gobierno porteño en Flores y saqueó las casas. Horas después, varias familias ocuparon las viviendas que iban a ser entregadas en octubre próximo, según se informó.En menos de un mes, tres conflictos


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