Fuente: Gente BA


El edificio de la Confitería Del Molino podría ser expropiado y recuperado para transformarlo en un espacio cultural de la democracia si avanza un proyecto presentado ayer en el Congreso por el diputado nacional del kirchnerismo porteño Jorge Coscia.

La presentación del proyecto se realizó ayer al mediodía en el Salón Delia Parodi del primer piso de la Cámara de Diputados, durante un acto que presidieron el vicepresidente de la Nación -en ejercicio de la Presidencia- y titular del Senado, Daniel Scioli, el diputado nacional kirchnerista Jorge Coscia, las diputadas nacionales, Cristina Alvarez Rodríguez y Norma Morandini, la cantante Susana Rinaldi y el director, compositor y titular de la Asociación Argentina de Intérpretes, Leopoldo Federico.

Del acto participaron además los diputados nacionales del kirchnerismo, Jorge Argüello, y Oscar Lamberto; la senadora nacional Liliana Fellner, el Superintendente de Servicios de Salud de la Nación, Héctor Capaccioli, quien estuvo acompañado por el subgerente de Control Económico Financiero, Jorge Duarte y el Gerente de Control Prestacional, Dr. J.C. Biani. Los diputados porteños, SILVIA LA RUFFA, Sebastián Gramajo, e Inés Urdapilleta, el Director Nacional de Supervisión y Evaluación del COMFER, Mario López Barreiro, la ex Directora de Museos de la Ciudad Dra., Mónica Guariglio y la ex diputada nacional, María José Lubertino, entre otros.

Un documental de 7 minutos recorrió parte de la historia de esta emblemática confitería ubicada en la esquina de Callao y Rivadavia, frente al edificio del Congreso, que "cerró por vacaciones" en noviembre de 1997 y nunca más volvió a abrir sus puertas.

La confitería, que se inauguró en su actual ubicación en 1905 y tomó su nombre del primer molino harinero de la ciudad, fue lugar de reunión elegido por políticos como Juan B. Justo, Alfredo Palacios, Marcelo T. de Alvear y Juan Domingo Perón.

Símbolo de la ciudad y uno de los pocos edificios de estilo art nouveau que quedan en Buenos Aires, la confitería Del Molino vio desfilar por sus mesas a otros ilustres representantes de la cultura como Carlos Gardel, Homero Manzi, Aníbal Troilo y José
Ingenieros, entre otros.

Durante el acto, Scioli destacó su "alegría" como porteño por la presentación de la iniciativa que busca "recuperar el patrimonio cultural" y puso de relieve la necesidad de construir consensos "para que se apruebe el proyecto y la Confitería Del Molino vuelva a tener su esplendor".

"La ley plantea la expropiación del edificio con la finalidad de transformarlo en un espacio cultural del Congreso y de la democracia. Va a formar parte del patrimonio edilicio del Congreso, respetando su carácter de monumento histórico", destacó Coscia, titular de la Comisión de Cultura de la cámara baja.

El momento emotivo del acto se produjo cuando la diputada nacional juecista del Partido Nuevo contra la Corrupción, Norma Morandini, recordó que su hermano menor, Néstor, había sido secuestrado en la confitería "adonde iba a encontrarse con unos compañeros, y nunca más volvió".

La iniciativa propone la restauración del edificio y deja abierta la puerta para que una comisión integrada por cuatro diputados y cuatro senadores y un representante de la Secretaría de Cultura, lo administre, luego de que la ley sea aprobada en ambas cámaras.

El proyecto es respaldado además por el titular de la Cámara de Diputados, Alberto Balestrini; el presidente del bloque Frente para la Victoria-PJ, Agustín Rossi; el salteño, Juan Manuel Urtubey; los kirchneristas bonaerense, Carlos Kunkel y Juliana Di Tulio, y Norma Morandini, entre otros.