Fuente: La Nación

Hace dos años, la Nación y la Ciudad acordaron abocar 500 agentes de la Policía Federal a la seguridad urbana l Están en la calle y hay discusión sobre sus servicios

Con un atraso de dos años, la Legislatura porteña ratificará hoy el convenio celebrado en enero de 2004 entre el gobierno porteño y el Ministerio de Justicia de la Nación para la puesta en funciones de la Policía Comunitaria, un grupo de agentes perteneciente a la Policía Federal -pero cuyos sueldos paga el Poder Ejecutivo de la Ciudad- orientado a cumplir tareas de seguridad urbana y hoy abocado, principalmente, a sancionar infracciones de tránsito y contravenciones.

Sin embargo, la oposición macrista asegura que no se advierte el trabajo de estos uniformados y duda de que sirvan a los vecinos de la Capital.

Es que la demora de los diputados locales no frenó -explicaron a LA NACION fuentes del gobierno porteño y de la Comisión de Seguridad de la Legislatura- la creación de esta unidad, que comenzó a actuar con los 500 agentes previstos por aquel convenio de 2004 y, a fines de 2005, incorporó otros 500 uniformados, luego de la firma de un nuevo protocolo a raíz de la serie de violaciones ocurridas en Núñez.

Estos últimos aún no salieron a la calle, agregaron las fuentes, pues están terminando su capacitación. Además de la formación que recibe todo agente de la Policía Federal Argentina, sostuvieron, cuentan con una preparación especial en materia de contravenciones, derechos humanos, políticas antidiscriminatorias, tránsito, etcétera.

A raíz del segundo convenio firmado, dijo a LA NACION la diputada kirchnerista SILVIA LA RUFFA, todas las órdenes que recibe la Policía Comunitaria -emitidas por el Superintendente de Seguridad Metropolitana de la fuerza- llevan también la firma del secretario de Seguridad Urbana de la Ciudad (subsecretario, a partir de la sanción de la ley de ministerios).

"Es un pequeño avance en materia de autonomía la fórmula que encontró el gobierno nacional de dar cierta injerencia al gobierno porteño en la policía, sobre todo en lo referente al tránsito y a las contravenciones. Aunque, al ser agentes de la Policía Federal, deben actuar ante cualquier delito."

Desde el Ministerio de Gobierno de la Capital, que agrupa las secretarías de Seguridad y de Justicia, coincidieron en que "la Ciudad participa en la confección del listado de tareas y objetivos de la Policía Comunitaria, sentada en una misma mesa con la Superintendencia", indicaron las fuentes.

Según LA RUFFA, a mediados de 2005 el entonces jefe de la Dirección de Policía Comunitaria, comisario inspector Mario Patané, comunicó a la Legislatura que de los 500 agentes que cumplen funciones, 460 lo hacen en el Cuerpo de Policía de Tránsito; 15, en asuntos contravencionales y de faltas; cinco, en custodia del edificio de la Legislatura, y 20, en custodia de edificios del Poder Judicial.

Dudas

Todo este detalle no conforma a la oposición macrista, cuyos referentes en seguridad dudan de que los agentes sirvan en objetivos fijados por el Ejecutivo porteño. "Acompañaremos la ley, porque sólo perfecciona un acto legal precedente. Pero enseguida presentaremos un pedido de informes para conocer de qué se ocupa exactamente este cuerpo", dijo a LA NACION el vicepresidente del bloque de Compromiso para el Cambio, Martín Borrelli.

"No vemos que estos agentes de la Policía Federal pagados por la Ciudad les presten a los vecinos servicios diferenciados. No tienen un uniforme que los identifique, no están destinados en ninguna comisaría, ni contribuyeron a bajar el índice de inseguridad. El sueldo y el equipamiento lo solventa la Ciudad, pero no están bajo las órdenes del jefe de gobierno, como se pretendía", concluyó.

Angeles Castro