Fuente: LA NACIÓN

Suele castigarse a los que manejan mal, pero no se premia a los que conducen bien. Por eso, un proyecto de la legisladora Silvia La Ruffa, de Frente para la Victoria, pretende cambiar este sistema para modificar conductas y mejorar el tránsito porteño.

El proyecto establece un sistema de beneficios para aquellos conductores que durante un año no cometan infracciones. Concretamente, prevé que los que no registren multas durante ese período sean premiados con un descuento del 10 por ciento en la tasa de patente del año siguiente.

"Siempre se focaliza en el castigo, pero está comprobado que esto no sirve para generar conciencia -dijo a LA NACION La Ruffa-. Las multas no han funcionado, el índice de evasión de pago y la repetición de la infracción demuestran que el sistema de castigo, por sí solo, no sirve.

"En cambio -continúa-, con los premios se pueden crear hábitos más saludables, como ponerse el cinturón de seguridad o no exceder el límite de velocidad. El espíritu de esta ley es crear una conciencia vial responsable."

La propuesta, que fue tratada en la comisión de Tránsito y Transporte, no llegó a tener dictamen. "Pero el 1° de marzo voy a representarla", prometió la legisladora, que fue reelegida en la últimas elecciones y preside la comisión de Seguridad de la legislatura porteña.

Sistema de puntos

La ley sería puesta en práctica mediante un sistema de puntos, de 0 a 100. Los que no hayan violado las normas de tránsito no recibirán puntos en contra y accederán, al año siguiente, a la bonificación del 10 por ciento en la patente que paga anualmente.

Si el buen comportamiento vial se mantiene durante 24 y 36 meses (es decir, si el conductor mantiene en cero la hoja de infracciones), esa persona se beneficiará con descuentos del 15 y 20 por ciento, respectivamente.

En cambio, para los conductores irresponsables, habrá castigo. "Por ejemplo, conducir sin cinturón de seguridad puesto equivaldrá a 13 puntos en contra, mientras que violar la velocidad máxima implica 39 puntos en contra", explica La Ruffa.

El máximo puntaje está previsto para los que conducen en estado de ebriedad o corren picadas. En estos casos corresponde 100 puntos y la inhabilitación para manejar por un año.

Esto último también valdría para los que acumulan 100 puntos en un año por distintas infracciones. Luego de la inhabilitación, deberían aprobar un examen teórico práctico para que se les restituya la licencia de conducir.