Fuente: La Nación

Parece que la tercera también será la vencida para las comunas porteñas. Luego de dos sesiones especiales convocadas por la Legislatura de la ciudad, en las que los tiempos electorales frenaron la sanción de la ley para dividir a Buenos Aires en unidades administrativas, todo indica que hoy sí los diputados aprobarán los puntos pendientes de la norma.

Si ninguna nueva jugada política se impone al mandato constitucional que obliga a descentralizar la Capital, los porteños terminarán esta tarde con un mapa de 15 comunas votado por mayoría especial, cuyas autoridades -según preverá el texto de la ley- serán elegidas en 2007.

Así lo confirmaron ayer a LA NACION legisladores del kirchnerismo, del macrismo, del socialismo y del ibarrismo, al concluir una reunión cumbre en la que terminaron de acercar posiciones y de sumar voluntades al acuerdo existente para no demorar más la sanción de la ley.

Según las fuentes consultadas, a los mencionados sectores se suman en su intención de acabar con el trámite los diputados de ARI, de Recrear, del Partido de la Ciudad y algún diputado de izquierda.

Tal como anticipó ayer LA NACION, los legisladores lograron superar el enfrentamiento respecto de la fecha de elecciones de las juntas comunales y acordaron la introducción de una cláusula lo suficientemente abierta como para conformar a todos.

Dirá aproximadamente así: "El proceso de transición debe completarse el 31 de diciembre de 2006. Antes del vencimiento de dicho plazo, la Legislatura fijará la fecha de elecciones".

Vital para la defensa de esta fórmula resultó la pasajera alianza entre kirchneristas y macristas, pues ambos sectores consideran propicio unir las elecciones de los comuneros con la de jefe de gobierno previstas para 2007.

En cambio, el ibarrismo quería realizar los comicios lo antes posible, pero cederá posiciones porque sabe, tan bien como el resto de los partidos, que seguir estirando la sanción de la ley de comunas arriesga a esta Legislatura al descrédito institucional.

Saldar las deudas

En el mismo sentido, diputados de distintos bloques explicaban ayer a LA NACION que, si bien no tenían una absoluta convicción sobre el contenido del texto por votarse, más importante era aprobar la ley y saldar las deudas con los vecinos.

"Aunque mañana [por hoy] la aprobemos nadie nos quita de encima la mora en la que entramos desde octubre de 2001, cuando venció el plazo constitucional para elegir las autoridades comunales", reflexionó ayer el macrista Jorge Enríquez.

Otros diputados optaron por destacar las bondades del mapa que llegará al recinto: "Es el que más respeta lo que expresaron los vecinos en el proceso de construcción participativa de la ley durante 2004", destacó la kirchnerista SILVIA LA RUFFA.

Y otros empezaron la noche anhelando que el consenso perdure hasta hoy. "Esta ley es más importante que cualquier especulación. Es nuestra obligación mantener los acuerdos preestablecidos", exhortó Alicia Bello (Frente para la Victoria).

Por Angeles Castro
De la Redacción de LA NACION