Fuente: Infobae

Tras la violenta jornada vivida ayer en la zona de Plaza Francia a raíz del desalojo de artesanos, éstos decidieron desafiar a las autoridades y regresaron al lugar, donde se disponen a rearmar sus puestos.

Al mismo tiempo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires quiere impulsar el diálogo para los próximos días, algo sobre lo que aún no se han pronunciado los puesteros.

Este fin de semana trabajarán normalmente.

Ayer, varias personas fueron detenidas y otras sufrieron lesiones, tras el desalojo por el cumplimiento del nuevo Código de Convivencia, que prohibe la venta ambulante durante la semana.

Más de 20 efectivos policiales se instalaron frente al cementerio de la Recoleta, en Plaza Francia, y comenzaron a desalojar a los artesanos que venden sus productos en ese lugar.

El desalojo se habría producido porque el nuevo Código de Convivencia porteño obliga a los ambulantes a vender en los días sábados, domingos y feriados.

Al menos tres personas fueron detenidas y otras tantas resultaron heridas durante los disturbios.

La policía comenzó a retirarse luego de que un cuerpo de infantería protegiera el camión del gobierno porteño ubicado frente a la Iglesia del Pilar que incautó varios productos y materias primas de los artesanos del lugar.

"Nosotros compramos la materia prima y lo que se llevan es trabajo autóctono del pueblo argentino", manifestó uno de los artesanos de Plaza Francia.

A través de un comunicado, los diputados porteños de Frente para la Victoria, Silvia La Ruffa y Miguel Talento, aseguraron sin embargo que el nuevo Código “no prohíbe la venta de artesanías".

Los legisladores kirchneristas recordaron lo estipulado en el 3° párrafo del artículo 83 de la norma: "No constituye contravención la venta ambulatoria en la vía pública o en transportes de públicos de artesanías".