Fuente: Noticias Urbanas

Por Horacio Ríos / 13 de junio 2014

Los precandidatos tascan el freno, mientras arman sus opciones. El Pro tiene dos opciones, al igual que el FAU. El FPV es el que tiene más opciones, aunque el triunfo aún esté lejano.

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Aunque pareciera que falta una eternidad, el 2015 se está aproximando a velocidad de colisión, por lo que los candidatos porteños ya comenzaron a trazar sus caminos y a armar sus sistemas de acumulación partidaria.

El Pro quiere seguir en Bolívar 1

En el Pro, la controversia sería en principio, si Gabriela Michetti no fuera requerida para formar parte de la fórmula presidencial, entre ésta y Horacio Rordríguez Larreta. En este partido, aunque por detrás de ellos, también juegan Cristian Ritondo y Diego Santilli, con menores posibilidades.

En esta interna, Michetti difícilmente podría perder si se dirimiera -tal como ocurriría, si se produjera- en las PASO. Por esta razón, Rodríguez Larreta, que maneja el aparato partidario, tratará de impulsar la candidatura de la senadora a cualquier posición externa a la ciudad y apostar a ser el sucesor de Macri. De todos modos, nadie le puede asegurar al jefe de Gabinete el triunfo que prolongue la estadía del Pro en Bolívar 1.

El FAU busca su camino

Los candidatos de la flamante alianza del Frente Amplio Progresista con UNEN, en cambio, transitan por una ruta por ahora más serena.

El número puesto para ser el candidato a jefe de Gobierno es Martín Lousteau, pero la imprevisible Lilita Carrió podría poner en cuestión esta afirmación. Hasta ahora, la blonda chaqueña manifestó su voluntad de pelear la candidatura presidencial del espacio, pero los números en ese rubro no la favorecen como quisiera. Allí reinan Julio César Cobos y Hermes Binner, que le llevan una ventaja de unos cuatro o cinco puntos.

Esta posibilidad podría devolver a Carrió a territorio porteño, lo que calentaría un poco la interna, en la que incluso existe una merodeadora externa. La antigua amiga de Carrió -hoy distanciada- Graciela Ocaña, está iniciando conversaciones para jugar dentro del espacio FAU, pero una candidatura suya de cualquier tipo es aún imprevisible, aunque ella desearía competir por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad.

El FPV intentará el zarpazo

Éste es el espacio en el que existen más postulantes, habida cuenta de que Daniel Filmus ya no será el que encabece sus listas.

El distrito ha sido tradicionalmente esquivo para el kirchnerismo y su columna vertebral, el peronismo. Por esta razón, existen más operadores de los precandidatos nacionales que armadores locales.

Daniel Scioli fue el que picó en punta. Ya se encuentran trabajan para él el presidente del Banco Provincia, Gustavo Marangoni y el ex jefe de Gobierno Jorge Telerman. Los acompaña una de las principales expertas en seguridad del peronismo, Silvia La Ruffa.

Julián Domínguez ya les pidió que caminen el ámbito porteño a los veteranos operadores peronistas Eduardo Valdés y Guillermo Oliveri, que en tiempos inmemoriales armaron el partido Gesta, que lanzó a Rafael Bielsa hasta la Cancillería. Ellos serán los encargados de tejer en la ciudad para que le aporte a Domínguez alguna posibilidad de ser el candidato presidencial del Frente para la Victoria.

Sergio “El Pato” Urribarri, entretanto, ya apalabró a Carlos Heller -presidente del Partido Solidario- para que comience a acumular voluntades para él en su intento por convertirse en el dueño de la herencia del kirchnerismo.

Agustín Rossi, que intentará saltar desde el Ministerio de Defensa a una candidatura presidencial, se encuentra en conversaciones con Daniel Filmus y Gabriel Fuks, a los que encomendaría el armado porteño de su aventura.

El flamante jefe del peronismo porteño, Víctor Santa María, aún no definió cuál será su terminal nacional, pero su sola presencia será definitoria para llevar al candidato que apoye al triunfo en el distrito.

Jugando por ahora de líbero, Juan Cabandié es la cara porteña de La Cámpora, que apoyará al candidato que cuente con la bendición de la Casa Rosada. La agrupación juvenil es la principal fuerza de construcción social en el territorio y también será importante su aporte en la Ciudad.

Quedaron libres hasta ahora dos precandidatos que traccionarían muchos votos si jugaran en serio, cosa que harán, casi seguramente. Florencio Randazzo aún no desplegó a los jóvenes de La Florería en la ciudad, por lo que sus operadores no tienen tareas aún. Si las casualidades no existen, la desmentida de Sergio Berni acerca de su intención de candidatearse en la ciudad, se inscribe quizás en el camino del randazzismo.

Un largo camino

Entre el frío y el calor, la política se prepara para un 2015 en el que se dirimirán los siguientes cuatro años. Hasta ahora sólo hay pistas, pero aún falta mucha tela para cortar. Mucho dependerá de cómo termine su mandato la presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner.

La ciudad de Buenos Aires se mostró casi siempre como un territorio prohibido para el peronismo y todo hace pensar que eso continuará sucediendo. Para prueba basta recordar que en 2011 la presidenta de la Nación, que buscaba la reelección -y la logró obteniendo el 54 por ciento de los votos a nivel nacional-, ganó la elección presidencial en la ciudad, aunque con un 30 por ciento, muy por debajo que en el resto del país.