Fuente: Ámbito Financiero

Los legisladores porteños Diana Maffia (Coalición Cívica), Silvia La Ruffa (Frente para la Victoria) y Gonzalo Ruanova (Partido de la Victoria) deberán presentarse hoy ante el juez federal Norberto Oyarbide para declarar como testigos en la causa de las escuchas ilegales.

El magistrado citó a los legisladores, integrantes de la oposición al macrismo en la Ciudad, debido a que figuraban dentro del informe de la empresa NOSIS que los investigadores del caso encontraron en una computadora de la agencia de seguridad del ex jefe de la Policía Metropolitana, Jorge «Fino» Palacios. El comisario retirado está procesado con prisión preventiva como supuesto partícipe de una asociación ilícita dedicada a la intervención irregular de teléfonos de dirigentes sociales y empresarios, como Carlos Ávila, el familiar de las víctimas de la AMIA, Sergio Burstein, y el cuñado de Mauricio Macri, Néstor Leonardo.

Dentro de las medidas que se tomaron en la pesquisa se allanó la oficina de la agencia de seguridad de Palacios, donde también trabajó su ex segundo, Osvaldo Chamorro. El ex titular interino de la fuerza porteña sucedió a su entonces jefe en el cargo (Palacios renunció al ser procesado por supuesto encubrimiento en la investigación del atentado a la AMIA), pero lo abandonó poco después al conocerse estos informes sobre la situación financiera de legisladores porteños e incluso integrantes del Gobierno porteño, como el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta.

Ahora los investigadores del caso buscan profundizar esta línea de la pesquisa para verificar si existen conexiones entre lo encontrado en la computadora del estudio y la trama de las escuchas ilegales. Por eso el juez preguntará a los legisladores citados en qué proyectos estaban trabajando, entre otros detalles, al momento de descubrirse el informe.

De verificarse alguna vinculación entre ambas cuestiones se podría complicar la situación de Chamorro, quien ya fue indagado por supuesto encubrimiento de una asociación ilícita. Oyarbide resolvería su situación procesal la semana que viene, así como la de la ex jefa de Gabinete del Ministerio de Educación porteño, Rosana Barroso, para quien habría trabajado el supuesto espía y principal imputado en el caso, Ciro James. La ex funcionaria declaró que el ex policía federal se desempeñaba como su asesor externo, pero nunca pudo acreditar su paso por la cartera.

Por su parte, Chamorro fue imputado a raíz de los llamados detectados entre su celular y el de James.