Fuente: Diario Z - 07/01/2010

Durante 2009 se denunciaron 135.770 episodios, pero se estima que hubo un 70% más, no “blanqueados”.

Por Norman Rozenthal

La inseguridad es quizás la única preocupación de Mauricio Macri. El resto, más allá de generarle alguno que otro enojo pasajero, no consigue quitarle el sueño. Allí se explica la premura por sacar a la calle a los primeros efectivos policiales pese al escándalo de espionaje y a la negativa de Eugenio Burzaco.

El actual jefe de la fuerza, reemplazante de Osvaldo Chamorro, le deslizó al jefe de Gobierno que con ese número de agentes (850 en total) poco se podía hacer y que lo más sensato era prorrogar el lanzamiento. Macri se negó y la Metropolitana saldrá al ruedo a más tardar en marzo.

Lo cierto es que en materia de seguridad, las estadísticas, sagradas para el macrismo, son dramáticas. Recientemente, el Ministerio Público Fiscal de la Nación, mediante los datos aportados por las fiscalías de los fueros de Instrucción, Correccional, Circuito y Menores, reveló que durante el 2009 se denunciaron 135.770 episodios delictivos, a razón de 377 por día.

Sin embargo, la ex diputada de la Ciudad, Silvia La Ruffa, especialista en materia de seguridad, manifestó que se estima que siete de cada diez delitos no son denunciados en la comisaría. Es decir, que los casi 400 robos denunciados por día no son más que un muestreo de una cifra escalofriante que en rigor debería contarse de a miles.

“En general, por estudios de la Dirección Nacional de Política Criminal, que desde hace 12 años efectúa un relevamiento con cierta regularidad, se estima que sólo se denuncia el 30 por ciento de delitos que se cometen.
La gente no suele denunciar porque es un robo menor y cree que la Policía no lo va a resolver o porque, directamente, piensa que la Justicia no va a hacer nada al respecto”, contó en diálogo con Diario Z.

En el último año, continuando con los datos aportados por el Ministerio Público Fiscal de la Nación, el 35% de los grupos familiares padeció al menos uno de estos delitos (robos/hurtos). Y eso no es todo, sólo en las fiscalías del fuero de Instrucción se abrieron en 2009 un total de 86.259 expedientes: 17.756 por robo agravado por el uso de armas; 50.692 por robo simple; 11.861 por hurto agravado de vehículos y 981 por hurtos simples.

Mientras tanto, el Ejecutivo de la Ciudad prepara la presentación para estos días de la postergada Encuesta de Victimización, que se debió hacer pública en octubre pasado y que los constantes problemas de gestión fueron retrasando.

La encuesta, que va a dar la percepción de seguridad/inseguridad dicriminada por comuna, acapara cerca de 10 mil casos y abarca todo 2009. Es un relevamiento puerta a puerta que efectuó personal propio del gobierno porteño y que en tiempos de Jorge Telerman se había tercerizado con la Universidad de San Andrés.

Fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad, que dirige Guillermo Montenegro, aseguraron a Diario Z que se “están terminando de procesar los datos” y que “a finales de enero” se darán a conocer en conferencia de prensa. Confían que será “el insumo básico para establecer las estrategias” de la nueva fuerza, que primeramente se dedicará exclusivamente a la Comuna 12, que concentra los barrios de Villa Pueyrredón, Villa Urquiza, Coghlan y Saavedra.
Una zona que el propio macrismo sabe “difícil”. En off the record, explican que no será sencillo el desembarco de la Metropolitana, en especial en Saavedra, donde “está el paso directo a provincia” para robos, secuestros y tráfico de autopartes.

A su vez, ya está en funciones el Comité de Seguimiento de la Policía Metropolitana que votara la Legislatura porteña en las últimas sesiones del año. Una pieza fundametal para allanar el desembarco de la nueva fuerza en las calles porteñas.

Este Consejo, donde recalaron los ex legisladores Pablo Failde, Roberto Destéfano y Guillermo Smith en una suerte de acuerdo para contar con un representante de cada fuerza mayoritaria, viene realizando reuniones para lograr un “complemento armónico” de la Federal y la Metropolitana.

Los instrumentos, a priori, parecen estar entonces para revertir el flagelo de la inseguridad.

Un relevamiento que permitirá saber cuáles son las carencias y los problemas en la materia, un Consejo que consiga mediar entre las dos fuerzas y hasta la voluntad política.

Habrá que esperar si los resultados son los deseados.


Una buena

El panorama no resulta tan desalentador en términos de violencia. De hecho, está lejos de ser una “situación grave”, ya que el indicador objetivo que se toma para esta medición es homicidio cada 100 mil y la Capital Federal aún está por debajo de los cinco cada 100 mil. “Buenos Aires –según explicó Silvia La Ruffa– junto con Montevideo y Santiago de Chile ostentan los mejores índices de América Latina en cuanto a homicidios.”