Fuente: La Nación

Lo anunció el gobierno porteño; dice que se evitarían accidentes; críticas de especialistas

Laura Rocha
LA NACION

El gobierno porteño anunció que a partir del segundo semestre del año próximo sancionará a peatones que crucen la calle en forma incorrecta o que no respeten el semáforo.

El anuncio, que ya provoca polémica, fue realizado ayer por el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, que sostuvo que se estudia "sancionar a los peatones imprudentes en el contexto de la profundización de las políticas de seguridad vial".

"Creemos que, como existen conductores imprudentes capaces de ocasionar un accidente, también existen peatones que, por imprudencia al desplazarse en la calle, pueden ocasionar un siniestro, poniendo en riesgo su propia vida y la de terceros", dijo el funcionario en diálogo con La Nacion.

El plan del gobierno incluye una campaña de toma de conciencia que se prolongará entre seis y ocho meses. "La idea es que se entienda que estamos cuidando a los peatones. Ellos son una de las principales víctimas, según las estadísticas", agregó el ministro.

Los índices oficiales indican que en la Capital disminuyó este año 48 por ciento el número de peatones fallecidos por causa de un accidente. Las cifras en el mundo dan cuenta de que entre el 45 y el 50 por ciento de las víctimas mortales son transeúntes.
Penas que ya existen
Montenegro, sin embargo, no precisó el alcance de las sanciones ni la fecha de entrada en vigor de las penas. Hoy, el Código de Faltas porteño establece multas de entre 25 y 100 pesos para peatones que crucen calles y avenidas por lugares no habilitados o que no respeten las luces de los semáforos. Sin embargo, no se labran actas, ya que es muy difícil aplicar los castigos a la hora de la identificación de las personas.

"Ya veremos cómo se reglamenta. La idea es que haya un control social. No es obligación portar documentos y deberíamos evaluar cómo se hará la multa. Lo primero por tener en cuenta será una fuerte campaña de toma de conciencia, que se prolongará entre seis u ocho meses", indicó Montenegro, quien adelantó

que el año próximo el gobierno intensificará los controles sobre el transporte de menores de edad. "Todas las políticas apuntan a mejorar la seguridad vial", dijo.
Alberto Silveira, presidente de la asociación Luchemos por la Vida, se mostró en desacuerdo con la medida: "Es un poco prematuro, porque no se debe sancionar al eslabón más débil en la cadena del tránsito cuando los otros actores, a los que se controla poco y se sanciona menos, gozan de total impunidad". Según Silveira, primero deberían cumplirse efectivamente las sanciones a conductores de vehículos particulares y transporte público y, después, al peatón.

"Doble discurso"
"Hay un doble discurso; a los gremios con poder de lobby se les perdonan las multas con trabajo comunitario [por las medidas adoptadas con los taxistas] y a los peatones se los quiere castigar", agregó Silveira.

Fabián Pons, gerente general de Cesvi, recordó que no es una medida nueva: "No conozco en detalle el plan, pero esto ya existe en ciudades como Barcelona o Nueva York. El peatón debe respetar las normas de tránsito del mismo modo que los otros actores".

"Lo que es necesario es un buen programa de educación al peatón. Es casi impracticable sancionar a un transeúnte que no tiene por qué portar el DNI", dijo Silvia La Ruffa, legisladora peronista.