Fuente: Clarín

Además, se quejó de las trabas que le pone Nación. La oposición tuvo duros reclamos.

Pablo Novillo
pnovillo@clarin.com

El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se presentó por segunda vez en el año ante la Legislatura para dar el informe de la gestión macrista. Y, así como evitó meterse en el escándalo del espionaje, insistió con un viejo reclamo: que los diputados autoricen a la Ciudad a tomar deuda para hacer obra pública, especialmente para ampliar la red de subtes.

Rodríguez Larreta llegó a la cita puntual, a las 15. Pero como increíblemente no deja de suceder, los legisladores se demoraron en bajar al recinto. Así, el jefe de Gabinete recién pudo empezar a las 15.55. Tardó poco más de una hora en leer un informe de 42 páginas, del que casi no se desvió.

El jefe de Gabinete comenzó recordando lo difícil que había sido este año para la economía: "Entre enero y julio se registró una caída de la actividad económica del 5,6%, lo que repercutió fuertemente en la situación social y en los ingresos públicos". Rodríguez Larreta informó que aumentaron en $ 100 millones el presupuesto para Desarrollo Social, por la mayor demanda que recibió el Estado de parte de los sectores más vulnerables. Citó, por ejemplo, que este año hay 1.400 personas en situación de calle, contra 700 de hace tres años.

Además, y como suelen hacer los voceros macristas, insistió con las trabas que le puso el Gobierno nacional para conseguir recursos con los cuales hacer obras públicas. Afirmó que, pese a que para este año esperan terminar con una inversión de $ 2.300 millones, no pudieron hacer más porque la Nación no le permitió a la Ciudad contraer deuda por $ 1.099 millones, la que figuraba en el Fondo de Infraestructura Social aprobado por la Legislatura. Además, dijo que otros $ 500 millones que se iban a cobrar por impuestos al juego no se pudieron percibir porque lo prohibió un fallo judicial.

Así insistió con pedirle a la Legislatura que le permita a la Ciudad tomar nueva deuda. Concretamente, para cumplir con una promesa adeudada por la gestión macrista: expandir la red de subtes.

Tal como publicó Clarín el sábado, el oficialismo envió un proyecto para que se le permita tomar un préstamo de 50 millones de dólares de la Corporación Andina de fomento, y otros 300 millones en el mercado. Esos fondos se usarían exclusivamente en continuar las obras de subte que están casi paradas (la ampliación de las líneas H, A y B), e iniciar nuevos tramos. También confirmó que para el último trimestre de 2010 pondrán en funcionamiento el nuevo colectivo rápido en la avenida Juan B. Justo.

Rodríguez Larreta también resaltó los logros en los distintos programas de Cultura y la creación del Distrito Tecnológico de Parque Patricios, entre otros temas.

Tras su exposición, llegó el turno de que hablara la oposición. El principal reclamo, como era esperable, fue la polémica por la Policía Metropolitana y el espionaje (ver Una gambeta...). Más allá de este tema, desde la Coalición Cívica cuestionaron la falta de inversión en viviendas y la no puesta en marcha de leyes que mejorarían la atención gratuita de salud. En el bloque Identidad Porteña (el ex kirchnerismo) reclamaron por los servicios de salud mental. Y en el ibarrismo le cuestionaron que no habían avanzado en la nueva licitación del contrato de recolección de residuos, entre otros temas.

Una gambeta al escándalo de los espías

Acaso el tema del que más definiciones se esperaban de parte de Rodríguez Larreta era el de la Policía Metropolitana. Pero, aunque el escándalo del espionaje sigue manchando a la gestión macrista, el jefe de Gabinete dijo que no iba a "detenerse en temas que está investigando la Justicia". Pero insistió con una vieja frase macrista: "Pase lo que pase la Metropolitana estará en la calle antes de fin de año".

El jefe de Gabinete informó que en la prometa tanda saldrán a la calle 850 efectivos, todos con experiencia policial previa. Para fin de 2010 habrá 2.100 agentes.

Por supuesto, fue el tema elegido por la oposición para "pegarle". Silvia La Ruffa, de Identidad Porteña, dijo que Rodríguez Larreta debía aclarar si era cierto "que Chamorro le dijo que al espionaje se lo había pedido el Fino Palacios". En tanto, Verónica Gómez, del socialismo, pidió "que la Metropolitana no salga a la calle hasta que se sepa quiénes son los agentes traídos por Palacios y Chamorro".

A su turno, Aníbal Ibarra reclamó que el jefe de Gabinete diera explicaciones, por ejemplo "si es cierto a Palacios le fue recomendado a Macri por la DEA y el Mossad".