Fuente: Noticias Urbanas

En la Legislatura porteña avanza un proyecto para unificar los precios de las multas de acuerdo a la infracción cometida. La iniciativa macrista plantea aumentos superiores al 200 por ciento en relación al valor mínimo actual. "Ahora las multas tienen un mínimo y un máximo. El objetivo es que sepamos cuanto nos cuesta hacer una infracción", explicó el vicepresidente Primero de la Legislatura, Diego Santilli.

Por Angie Carnevali

Conducir sin registro, sin utilizar el cinturón de seguridad o hablando por celular al volante, actualmente es penado con multas que van de 100 a 1000 pesos; de aprobarse un proyecto de ley impulsado por el macrismo que modifica el régimen de infracciones en la Ciudad, las penas tendrán un precio fijo: 360 pesos (un 260 por ciento más que el valor mínimo actual y un 64 por ciento menos que el valor máximo). La iniciativa, también establece para estas infracciones, un costo más elevado (720 pesos) para aquellos infractores que sean conductores profesionales (colectiveros, camioneros y taxistas por ejemplo).

"La idea es tener menos accidentes y eliminar discrecionalidad. Ahora las multas tienen un mínimo y un máximo. El objetivo es que sepamos cuánto nos cuesta hacer una infracción", explicó por Radio Continental, el vicepresidente Primero de la Legislatura porteña, Diego Santilli.

Tras señalar que actualmente la multa impuesta queda en manos del controlador y que todo el mundo debe ir a Carlos Pellegrini a pagar la multa con descuento", el legislador PRO destacó que el proyecto enviado por el Ejecutivo permitirá no sólo unificar los valores sino equiparar las multas con "la baja de puntos del scoring" y obtener un descuento automático del 50 por ciento a quienes opten por el pago voluntario dentro de los 40 días de efectuada la infracción (actualmente es del 25 por ciento).

Desde la oposición, la legisladora Silvia La Ruffa (Identidad Porteña) rechazó la unificación del valor de las multas y consideró que "este proyecto tiene un fin recaudatorio". "Creemos que no se pueden unificar los costos máximos y mínimos por cuanto es necesario determinar la gravedad de las faltas", dijo la Legisladora.

“Tiene que ver con que cambiemos nuestros hábitos y nos eduquemos. No tiene objetivo recaudatorio", subrayó Santilli.

Uno de los puntos cuestionados es el referente a la modificación en el sistema de prescripción. En el proyecto, las multas prescribirán a los dos años de ser labradas (igual que en el régimen vigente) pero se interrumpirá la prescripción si se comete una nueva infracción.

"Hay una pérdida de recursos por parte del Gobierno de la Ciudad que emitió la boleta y no la puede cobrar", reconoció Santilli.

Y sobre las dudas que el afán recaudatorio de empresas y de las propias fuerzas de seguridad pueden tener al labrar actas (la Policía recauda un porcentaje de las actas labradas), el legislador señaló: "Es un tema que estamos estudiando. El objetivo nuestro es que la gente maneje bien. Hay que evitar la discrecionalidad empresaria”.

La iniciativa podría ser tratada en el recinto porteño la semana próxima. Para su aprobación requerirá de 31 votos.

"El proyecto está acordado mayoritariamente. El jueves que viene vamos a aprobarlo", aseguró Santilli.