Fuente: La Nación

Su cuñado también fue espiado por James y declaró que lo perseguían porque no aceptaban su matrimonio


Paz Rodríguez Niell
LA NACION


Un descubrimiento inesperado complica al jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, en la causa por las escuchas ilegales que investiga el juez Norberto Oyarbide, un expediente que ayer tomó un cariz novelesco.

Se detectó que uno de los teléfonos intervenidos a instancias de Ciro James era el de Néstor Daniel Leonardo, un auxiliar de enfermería y parapsicólogo de 48 años casado con Sandra Macri, hermana de Mauricio, y enfrentado desde hace años con su familia política.

"Creo sin posibilidad de error que el señor Franco Macri habló con Mauricio Macri para violar mi intimidad", sostuvo ayer Leonardo ante Oyarbide. "Desde el inicio de nuestra relación, Franco Macri se opuso. En reiteradas oportunidades quiso comprar mi disolución matrimonial y varias veces me amenazó", relató Leonardo, según informaron a LA NACION fuentes judiciales.

Su declaración duró tres horas. Dijo que le habían ofrecido dinero para que abandonara a su mujer, que los Macri habían perjudicado a Sandra en los negocios familiares porque ella se negaba a dejarlo y que el propio Franco lo había extorsionado.

"Es un disparate", dijo anoche Iván Pavlovsky, el vocero del jefe de gobierno. Los Macri no hicieron más declaraciones.

El teléfono de Leonardo apareció en una lista de una veintena de números que intervino sin fundamento la justicia de Misiones. Entre ellos, el de Sergio Burstein, familiar de una víctima del atentado contra la AMIA enfrentado con Jorge "El Fino" Palacios, el primer jefe de la policía porteña. También el de los empresarios Carlos Avila y Alfredo Coto. En el caso de Leonardo, la intervención duró cerca de un mes, entre junio y julio de 2008. De acuerdo con las pruebas del expediente, el promotor de todas estas escuchas fue el ex policía federal James, que había sido contratado por el Ministerio de Educación porteño y estaba haciendo los trámites para ingresar en la Policía Metropolitana recomendado por Palacios.

Los investigadores creen que el nuevo descubrimiento compromete al jefe de gobierno. "¿A quién más le podía interesar escuchar a este hombre? Además, su teléfono está pinchado con la misma maniobra que el de Burstein y también era James quien retiraba los casetes de la SIDE", dijo a LA NACION un funcionario que trabaja en la causa.

En el entorno del jefe de gobierno admitieron conflictos en la familia por el matrimonio de Sandra y relataron que Leonardo le hizo saber a Mauricio Macri que su intención no era perjudicarlo; que sólo había hablado de su padre. Afirmaron, además, que el jefe de gobierno no podía creer que su cuñado, con quien dijo llevarse bien, hubiera declarado semejantes cosas.

Ante Oyarbide, Leonardo dijo no tener dudas del origen de las escuchas y relató que en 2003 (el año previo a su casamiento), en 2007 y en 2008 había recibido amenazas. "Me decían: «Tomátelas de al lado de Sandra porque vas a ser boleta»", declaró. Afirmó también que su abogado, Luis Conde, había mantenido una reunión en el restaurante Edelweiss con Ricardo Ford, a quien Leonardo identificó como el jefe de seguridad de la familia Macri, que, según el testigo, le dijo a Conde que su cliente iba "a tener que atenerse a las consecuencias".

También informó que hace un año y medio se había encontrado con un abogado de la familia Macri, que le había ofrecido dinero para que dejara a Sandra. Siempre según su declaración, a raíz de eso su mujer se enojó y se peleó con su padre. A partir de ese momento -dijo Leonardo-, dejaron de pagarle los dividendos que le correspondían por su participación accionaria en el grupo Socma y también los intereses por un fideicomiso en el exterior. Ahora, según el testigo, le dan a su mujer dinero todos los meses a cambio de que firme que se trata de un préstamo.

Leonardo se refirió además a una supuesta reunión con Franco Macri. Dijo que en 2008 Sandra estaba internada en el Hospital Italiano y que una madrugada su padre fue a visitarla. Entonces se encontró con Leonardo y lo citó para el día siguiente. Siempre según este testigo, el encuentro se produjo en la casa de su suegro, que le ofreció un café y le advirtió: "Alejate de mi hija, ¿cuánto querés?". "Me dijo: «A la larga esto termina mal», golpeó la mesa y se fue", relató Leonardo.

Fuentes allegadas a Franco Macri alegaron que nada de esto tenía sentido: "El nunca vio a Ciro James ni contrató nada que tuviera que ver con esto". Afirmaron, no obstante, que a él nada le llamaba la atención viniendo de Leonardo. "Ese tipo puede decir cualquier cosa", dijeron.

La oposición pide una interpelación
Los legisladores opositores Diego Kravetz, Silvia La Ruffa, Juan Cabandié y Gabriela Cerruti pidieron la interpelación de Macri para que "explique lo que no pudieron aclarar sus ministros", sobre el espionaje. "Creíamos que espiaban opositores y ahora nos enteramos de que también espiaban a sus familiares", dijeron.

Un parapsicólogo resistido por la familia

Profesión. Al declarar ante la Justicia, Néstor Daniel Leonardo dijo tener 48 años y al mencionar su profesión relató que es auxiliar de enfermería y parapsicólogo.


Casamiento. El 3 de julio de 2004, Leonardo se casó en la catedral de Morón con Sandra Macri, una de las herederas del imperio de Franco Macri y hermana de Mauricio. La fiesta con torta de cinco pisos y ligas incluidas se realizó en el Hotel Sheraton de Pilar.


Resistencia. Entre algunos sectores de la familia la relación no es bien vista. A Franco Macri su yerno no le cae simpático.


Asalto. El 1° de abril de 2004, Leonardo fue víctima de un robo en la puerta