Fuente: Página 12

Luego del proyecto de ley impulsado por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, para restringir los horarios en los boliches de la provincia, que tiene media sanción legislativa, dos diputados porteños presentaron una iniciativa similar para equiparar los horarios de las actividades bailables a ambos lados de la General Paz. “Es muy importante sostener criterios comunes en esta materia porque vivimos en un área metropolitana, por eso apuntamos a que los jóvenes finalicen su diversión al mismo tiempo”, señaló ayer el legislador Diego Kravetz, del bloque Identidad Porteña, uno de los impulsores de la propuesta. Por su parte, la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (FEBA) pidió ayer a sus pares porteños que acompañen el proyecto “para garantizar la efectividad de la norma”.

Desde que el Senado bonaerense le dio media sanción al proyecto de Scioli, el gobernador insiste en exhortar el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, para que acompañe la medida. En el gobierno porteño se muestran reacios a la propuesta y entienden que Scioli “se cortó solo” con su proyecto.

La norma, propuesta por los diputados porteños Kravetz y Silvia La Ruffa, indica que los locales bailables podrán funcionar hasta las 6.30 (una hora más que del otro lado de la General Paz), con media hora más de tolerancia antes del cierre. Los locales de baile clase “C” no deberían vender alcohol después de la 5.30 (en provincia se fija a las 4.30) con el fin de “prevenir riesgos de accidentes de tránsito y situaciones de violencia a la salida de estos lugares”, dijo la diputada La Ruffa. También se prohíbe el expendio de bebidas en vasos cuya capacidad sea mayor a 350 mililitros, como en el proyecto bonaerense. “Es para eliminar la ‘jarra loca’”, dijo La Ruffa.

La admisión de público cesaría a las 3 y en el caso de menores de entre 15 y 18 años sólo podrán ingresar entre las 16 y las 24 (una hora más que en provincia). Este parecido con la legislación bonaerense apunta, según los autores, “a homogeneizar las políticas referidas a la nocturnidad para garantizar la eficacia en los objetivos de prevención para que todos los jóvenes puedan disfrutar y regresar a sus hogares en condiciones de seguridad”.

Las multas por incumplir estas premisas, según marca el texto, van desde 100 a mil pesos (por incumplimiento del horario) y hasta la clausura en caso de expendio no permitido de alcohol. Las multas en provincia, donde la ley tiene media sanción del Senado, son mayores: llegan hasta los 100 mil pesos y el castigo de hasta 90 días de cárcel para los que venden alcohol a menores.

Estas propuestas presuponen la modificación del Código de Habilitaciones y Verificaciones porteño y, tal como puede leerse en los fundamentos, apuntan a evitar “que las normas más restrictivas al otro lado de la General Paz lleven a un aumento de la masa de concurrentes a las discotecas porteñas, con el peligro de que se colapse su capacidad”.