Fuente: Centro de Estudios Porteños

Dip. Silvia La Ruffa Presidente comisión de Seguridad, Identidad Porteña

La cuestión de la seguridad sigue siendo una de los principales reclamos de porteñas y porteños en todos los barrios de la Ciudad. Sin embargo, el “Plan integral” que prometió Mauricio Macri en la campaña 2007 sigue sin aparece.

Como era de esperar, su única idea en materia de seguridad es crear la Policía Metropolitana, no sabe ni conoce que existen estrategias de prevención social del delito, participación comunitaria en prevención del delito y la violencia, acciones de prevención situacional, políticas de reducción del riesgo y otras alternativas en los que la policía tiene un rol secundario si tiene alguno.

Asimismo, la concepción policialista que demuestra Macri, concepción que considera a la policía como “única instancia con la que cuenta el Gobierno y la sociedad para conjurar el delito y mantener el orden público” 1, tampoco es implementada completamente o de acuerdo a un diagnóstico de la situación de la criminalidad en la Ciudad.

Por ejemplo, el Presupuesto 2009 destinaba recursos a solventar el servicio de seguridad privada que varias empresas brindan para proteger edificios públicos como escuelas, hospitales u oficinas administrativas. Ese presupuesto perdió cerca de $30.000.000 en lo que va del año con la consecuente reducción de “objetivos” protegidos. Esta reducción generó la reacción fundamentalmente de la comunidad educativa de las escuelas que han perdido dicho servicio. Las autoridades del Ministerio de Justicia y Seguridad no pudieron explicar cuáles fueron los criterios utilizados para decidir recortar dicha partida presupuestaria y la selección de las escuelas que no recibirían más el servicio.

También el Gobierno nacional reclama el pago de $36 millones en concepto de horas adicionales brindadas por la PFA a la Ciudad de Buenos Aires. ¿No es que la buena remuneración hace a un buen servicio? O será que siempre el ajuste pasa por el salario de los trabajadores?

La Policía Metropolitana, única propuesta del Gobierno PRO, es una permanente caja de sorpresas. En principio, la designación de un comisario (RE) de la PFA sobre el que pesan serios cuestionamientos sobre su accionar como policía, el Crio (RE) Jorge “Fino” Palacios. Después de 57 días de necedad y terquedad del Jefe de Gobierno debió escuchar el clamor popular y las demandas de la oposición política y aceptarle la renuncia al “primer” Jefe de la Policía Metropolitana. Con esta decisión, Macri sólo logró deslegitimar el nacimiento de una institución policial que debe surgir con una impronta diferente al resto de las organizaciones de seguridad.

Además, varias de las compras necesarias para la implementación de la Policía Metropolitana como la adquisición de los uniformes y los patrulleros fueron realizadas de manera directa, sin respetar las normas de compra y contrataciones vigentes en la Ciudad. Así, se enturbia el proceso de creación de esta institución.

El Jefe de Gobierno vetó la creación de un comité de seguimiento de la implementación del Sistema de Seguridad Pública creado por Ley Nº 2894 que hubiese permitido evitar estos desvíos y otros como la flexibilización del requisito de secundario completo para hombres y mujeres que provienen de otras fuerzas de seguridad.

En definitiva, estamos ante una concepción parcial de la seguridad, la concepción policialista, pero los recursos con que cuenta la Ciudad para dotar a los instrumentos de dicha concepción se distraen o desvían de su objetivo original.

1. Saín Marcelo, El Leviatán azul. Policía y política en la Argentina”, Ed. Siglo XXI, Bs. As, 2008, p.138