Fuente: La Nación

Rodríguez Larreta dijo que es "una locura" que la provincia actúe de manera unilateral

Pablo Tomino
LA NACION


A las autoridades porteñas no les cayó nada bien el anuncio del gobierno de la provincia de Buenos Aires sobre el envío de un proyecto a la Legislatura para limitar el horario de ingreso y cierre de las discotecas bonaerenses, que busca ponerle un freno al recrudecimiento de la violencia nocturna.

La propuesta oficial de que los boliches cierren a las 5.30 fue duramente cuestionada por el jefe de gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, por tratarse de una iniciativa unilateral. "Tomar esta medida sin coordinación alguna con la ciudad es una locura. Además, quedó demostrado que fue un fracaso cuando quiso implementarla Duhalde. Es un peligro, porque si en el conurbano se corta la actividad bailable a las 5.30, los jóvenes vendrán a la Capital después de haber tomado alcohol", dijo el funcionario a LA NACION.

"Por eso, considero que es peor el remedio que la enfermedad -continuó Rodríguez Larreta-, ya que se requiere una política coordinada en conjunto con la ciudad. En eso habíamos quedado con la provincia, pero la verdad es que hoy [por ayer] nos enteramos de esta situación por los medios de comunicación."

El gobierno bonaerense proyecta establecer un horario tope para el cierre de las barras de los lugares bailables y bares de la provincia: las 4.30. Además, fija penas y clausuras para los propietarios de los boliches que no cumplan la norma.

"No es cierto que hablaron con nosotros para avisarnos que lanzaban esta medida", dijo Rodríguez Larreta, que afirmó que el plan de la Capital ahora es continuar con los controles de alcoholemia, con las inspecciones para verificar la habilitación de boliches y con hacer cumplir la prohibición de vender alcohol a menores. Una eficiente fiscalización de los dos últimos puntos es una deuda pendiente del gobierno porteño.

"Estudiaremos cuáles serán los pasos por seguir, como, por ejemplo, si es viable anticipar los cierres de los boliches, controlar los deliveries de alcohol o poner un tope en el horario a la venta de bebidas alcohólicas en las barras", dijo el funcionario.

El diputado provincial Jorge Macri criticó la iniciativa del gobierno bonaerense de limitar el horario de ingreso y cierre de los boliches, pero admitió que no se opondrá al proyecto cuando ingrese en la Legislatura. "Si este proyecto es parte de una política seria, nosotros lo vamos a respaldar en la Cámara de Diputados. Pero en lo personal, lo veo como otro anuncio mediático y «marketinero». No sé si el gobernador piensa que la noche es como Disney", dijo.

Una nueva herramienta
En lo inmediato, el gobierno de Mauricio Macri comunicará la puesta en marcha de una nueva herramienta tecnológica, por la cual un padre de familia podrá constatar si el boliche donde sus hijos van a bailar está o no habilitado, además de contar con información específica del lugar.

El director de la Agencia Gubernamental de Control, Pablo Bourlot, dijo a LA NACION que en la ciudad los boliches tienen mayor seguridad que en la provincia. "Después de la tragedia de Cromagnon, las políticas de control en la ciudad se acentuaron de manera significativa. Esta situación determinó que, en cuanto a la seguridad, hoy no sea posible comparar la realidad que se vive en los locales nocturnos de la Capital y de la provincia de Buenos Aires", afirmó el funcionario, aunque, en los hechos, hoy muchos bares funcionan como discotecas encubiertas.

La diputada Silvia La Ruffa, titular de la comisión de Justicia de la Legislatura porteña, coincidió con el funcionario, pues dijo que "en cuanto a los controles a los locales nocturnos, si bien en la Capital hay todavía cosas por hacer, se avanzó mucho más que en la provincia".