Fuente: La Nación

Afirman que la nueva fuerza debería priorizar la lucha contra la inseguridad

La oposición cuestionó la iniciativa del gobierno porteño de crear un cuerpo especializado para impedir los piquetes y los cortes de calles.

El legislador Diego Kravetz, presidente del bloque Identidad Porteña, dijo a La Nacion: "Primero, Macri tiene que terminar de crear la policía, porque está en deuda. Hace casi dos años que votamos la ley y todavía la nueva fuerza no está en la calle. Uno necesita a la policía para combatir el delito y no que pierda el tiempo para disuadir la protesta social". Kravetz descree de este plan: "Esto será uno de los tantos anuncios de Macri que tienen poca vida; no sé si habrá tantos efectivos en la calle para combatir el delito y las protestas sociales".

El legislador Martín Hourest, de Igualdad Social, afirmó que cuando se discutió la ley de seguridad su espacio planteó "que los problemas graves de la ciudad tenían que ver con la inseguridad. Las cuestiones de espacio público, como cortes de calles y demás situaciones, no tienen nada que ver con la inseguridad".

Según Hourest, el cuerpo de infantería será el grupo operativo de la policía metropolitana que más agentes tendrá. "De los 850 efectivos que tendrá en total la nueva fuerza antes de fin de año en materia de despliegue operativo el más grande será el grupo de infantería. No debería ser así."

Silvia La Ruffa, presidenta de la Comisión de Seguridad de la Legislatura porteña, expresó: "En principio, el gobierno debería pensar en tener un cuerpo de mediadores y facilitadores que permita garantizar el derecho a la manifestación y que posibilite que la ciudad siga funcionando de manera habitual". La ex diputada kirchnerista, ahora integrante del bloque Identidad Porteña, agregó: "El uso de la fuerza pública es el último recurso ante las manifestaciones sociales; es sólo para garantizar la seguridad de los manifestantes y de los que transitan por la zona. No creo que la primera camada de la policía metropolitana se pueda hacer cargo de esta situación. Macri está volviendo a un viejo modelo policial, para tener una fuerza controladora y no que combata el delito".

El legislador Sergio Abrevaya, de la Coalición Cívica, comentó: "La policía de tránsito ya existe y no debería haber ninguna otra fuerza para esto. Y [Macri] tendría que preocuparse por combatir los delitos, la seguridad, y no gastarse 500 millones de pesos para ordenar las calles".