Fuente: ADN Ciudad

escrito por Germán López

La renuncia del titular de la Policía Metropolitana, Jorge “Fino” Palacios, mostró la unidad de toda la oposición respecto de la decisión del jefe de Gobierno, Mauricio Macri, de aceptar la dimisión. Algunos dijeron sentir “algarabía”, otros atribuyeron el hecho a “un triunfo de los vecinos”.

Al final, Jorge “Fino” Palacios renunció a la jefatura de la nueva Policía Metropolitana. El hecho político de “torcerle el brazo” al Jefe de Gobierno fue celebrado por toda la oposición a Mauricio Macri. Algunos, hasta dijeron sentir “algarabía” por la decisión.

“Noche de algarabía y de festejo. La unión hizo la fuerza y quedó demostrado que cuando el reclamo es justo y claro y la pelea unificada, los resultados llegan”, expresó la diputada porteña electa Delia Bisutti ante la noticia de la renuncia de Palacios.

“La renuncia de Palacios es un triunfo de la organización y la participación de los vecinos. Queda demostrado que con movilización y organización podemos cambiar la Ciudad”, coincidió Francisco “Tito” Nenna.

“Esta decisión representa una conquista de la ciudadanía porteña que, con su repudio y sus firmas, logró remover de su cargo a un personaje nefasto que está imputado en la causa por el atentado a la AMIA, tuvo vínculos con los asesinos de Axel Blumberg, participó de la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001 y ha defendido públicamente el terrorismo de Estado”, afirma una declaración firmada por diputados de los bloques de la Coalición Cívica (CC) del Congreso de la Nación y de la Legislatura de la Ciudad.

“La renuncia del Jefe de la Policía Metropolitana tiene que ser el punto de partida para dar una seria discusión acerca de la clase de policía que queremos los porteños, y esperemos que ahora Macri logre recuperar el tiempo perdido y que esta nueva marcha atrás en sus decisiones no termine en una nueva parálisis de la gestión”, aseguró el diputado porteño del bloque Espacio Plural, Gonzalo Ruanova.

Por otra parte, el legislador Juan Cabandié, también opinó sobre el tema aunque advirtió sobre los antecedentes del reemplazante de Palacios, Osvaldo Chamorro: “Que Chamorro ocupe el puesto de Palacios, es cambiar algo para que nada cambie. Chamorro es del riñón de Palacios, trabajan juntos hace años y deja entrever que le seguirá respondiendo”.

“A Macri ya no le quedaba margen para defender lo indefendible. Palacios está sospechado de haber participado en delitos gravísimos y Macri jamás lo debió haber nombrado, pero no solo lo designó sino que defendía esa postura con un capricho totalmente primitivo”, declaró el diputado de la Ciudad Raúl Puy.

“Con la renuncia del ´Fino` Palacios a su cargo, al frente de la policía Metropolitana, se cierra un capitulo. Pero debemos dejar muy en claro que Palacios no es el único responsable, ni que con su dimisión se solucione o cambie el rumbo de la política de seguridad de la Ciudad”, explicó el legislador Martin Hourest.

Además, Claudio Lozano, Fabio Basteiro, Laura García Tuñón, Rafael Gentilli, Jorge Cardelli y Rubén Ruíz Rubén Ruiz dijeron: “El desplazamiento del Fino Palacios debe ser el punto de partida para la reformulación seria y consensuada de la ley de creación de la Policía Metropolitana. También es el momento que resignifica el sentido de la respuesta social ante el autoritarismo de un gobierno que desconoce las instancias de la democracia”.

“Ni Fino Palacios renunció por motivos personales, ni su renuncia enaltece a nadie, como dijo Macri. Palacios renunció por las sospechas que tenia, por las críticas de la oposición y porque seguramente será procesado próximamente por la causa AMIA”, dijo el legislador porteño Aníbal Ibarra.

Para finalizar, la presidenta de la comisión de Seguridad de la legislatura porteña, Silvia La Ruffa, manifestó su satisfacción ante la renuncia del ex comisario de la Policía Federal.

“La renuncia de Palacios es un avance para la calidad institucional, lástima que Mauricio Macri haya tenido dos meses a la Ciudad en tensión por éste tema”, agregó la legisladora del flamante bloque Identidad Porteña.