Fuente: Noticias Urbanas

El bloque porteño del Frente para la Victoria estalló en tres pedazos como consecuencia de las diferencias pre y poselectorales. Las claves de un final anunciado. ¿El principio de un reacomodo general?

Por Antonio Lizzano

Toda historia que se precie tiene un comienzo digno de película de culto. El plano fijo que inicia este relato tiene como protagonista exclusivo un afiche político que se obstina en ensuciar una pared aledaña a la Legislatura porteña. Lo encabeza la imagen del senador nacional por el kirchnerismo y ex jefe de campaña de Carlos Heller, el senador porteño Daniel Filmus. Debajo de la foto aparece un texto impreso en letras de imprenta, bien grandes, que es toda una definición política: “El mariscal de la derrota”. Los carteles no son ingenuos y se multiplicaron por la zona que rodea al Palacio Legislativo y a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad, el domingo 28 de junio, apenas pasadas las 18. Esa jornada electoral no será recordada con alegría por el matrimonio
presidencial, que integran Cristina Fernández de Kirchner y Néstor Kirchner. La derrota
del oficialismo se transformó en un hecho concreto, y los candidatos legislativos que compitieron en la Capital Federal no fueron la excepción.

El banquero Carlos Heller encabezó la nómina de postulantes a diputados nacionales por la Ciudad, que se ubicó en un cómodo y distante cuarto lugar, bien lejos de los candidatos más favorecidos por el electorado porteño. Para que quede bien claro, en la jerga de la real politik vernácula, el afiche que culpaba a Filmus por la derrota en los comicios era un claro pase de facturas de un importante sector del justicialismo metropolitano que se había opuesto a que el directivo del Credicoop y líder del Partido Solidario, una figura totalmente ajena al peronismo porteño, encabezara la boleta del Frente para la Victoria (FpV), espacio cuyo sostén principal, era nada menos que el PJ de la Capital Federal. Al ser un extrapartidario, al que además se le achacaba un escasísimo aporte en votos y estructura, los peronistas se sentían ninguneados: “Nosotros ponemos toda la estructura y los cuadros políticos y Filmus nos sale con la estudiada teoría de que en la Ciudad hay que esconder al justicialismo y poner un figurón que nada tenga que ver con nosotros en el primer lugar de la nómina, para de esa manera ser más aceptados por el electorado metropolitano. Las urnas se encargaron
de demostrar que ese planteo era totalmente desacertado”, le confesó, con bronca añeja, a Noticias Urbanas, una de las más importantes autoridades del partido a nivel local.

De esa manera, la pegatina de carteles culpando al ex ministro de Educación de la Nación y de la Ciudad por la caída del domingo 28 de junio, marcó el inicio de la interna que viene azotando al FpV porteño y que en la última semana se profundizó
con la fractura del bloque legislativo del kirchnerismo local. El lunes, el vicepresidente
segundo de la Legislatura, Juan Manuel Olmos, anunció oficialmente el nacimiento
del Bloque Peronista que, además de él, integran las ex legisladoras K Inés Urdapilleta y Silvina Pedreira. “Tenemos diferencias y planteamos que hay que reforzar nuestra identidad, que es el Partido Justicialista.

Al Gobierno nacional hay que apoyarlo hasta el 10 de diciembre de 2011”, manifestó Olmos ante los medios periodísticos, al dar a conocer sus diferencias con el kirchnerismo metropolitano. Este nuevo bloque cuenta con el aval del influyente
y numeroso Sindicato de Encargados de Edificios (Suterh), cuyo secretario general,
y dirigente de peso del PJ Capital, es Víctor Santa María. Olmos y Santa María
nunca vieron con buenos ojos la candidatura de Carlos Heller. El propio Olmos dialogó con este semanario el último miércoles por la noche para explicar con más detalles los motivos de la fractura. “Nuestras expectativas apuntan a reordenar el justicialismo a nivel nacional, para de esa manera tener un candidato de unidad que represente al peronismo, y eso se logra por consenso o en internas. Llegamos a estas conclusiones luego de la derrota electoral y de la renuncia de Kirchner a la presidencia
del partido a nivel nacional. En el pasado, el peronismo porteño era la columna
vertebral del FpV. Sin embargo, para las elecciones del 28 hubo un cambio. Y no fue por nosotros, ya que propusimos candidatos propios, como Jorge Telerman, Rafael Bielsa, Ginés González García o el propio Filmus, que sistemáticamente fueron
rechazados con el pretexto de que había que esconder al peronismo. El mayor logro
de ese plan fue la pérdida de una gran cantidad de votos del PJ, que emigraron hacia
el macrismo o el Proyecto Sur de Fernando ‘Pino’ Solanas. Por eso nos propusimos la tarea de rearmar al justicialismo en la Ciudad, ya que nuestra idea no es esconderlo”.

De esa manera, Olmos sinceró ante este semanario las desavenencias con los K.
Pero había más. El mismo lunes en que se oficializó la ruptura liderada por el vicepresidente segundo de la Legislatura, más exactamente al anochecer, en su sitio web, Noticias Urbanas lanzó la primicia sobre una segunda ruptura en la bancada del FpV, que esta vez incluía a cinco legisladores cercanos al albertismo. Ellos son: Diego
Kravetz, Christian Asinelli, Silvia La Ruffa, Pablo Failde y Alicia Bello. Aunque la decisión ya está tomada, sólo resta definir la fecha en que se hará el anuncio oficial.

Las declaraciones que tanto Kravetz como Bello brindaron ante este semanario
sugieren elípticamente el nuevo quiebre. “Existe un fuerte debate interno producto de las malas estrategias de los que lideraron la última campaña electoral del FpV, cuyo desempeño en las urnas fue pésimo. Las diferencias que tenemos con esos dirigentes
distritales se trasladaron al bloque, ya que también existen diferentes concepciones de cómo debe funcionar la bancada. En mi opinión, el bloque debe cumplir dos roles principales, que son el de controlar lo que hace la administración macrista y al mismo tiempo generar consensos con quienes no piensan como nosotros. No creo que los vecinos de la Ciudad me paguen 8.000 pesos, que es mi sueldo de diputado, sólo para insultar al jefe comunal, Mauricio Macri. Además, es bueno recordar que nosotros siempre dimos la cara por el Gobierno nacional y estuvimos en la Plaza de Mayo apoyando a Cristina en medio del conflicto con el campo, mientras otros dirigentes distritales permanecieron escondidos para no verse perjudicados en las encuestas”, disparó, con honestidad brutal, el legislador Diego Kravetz al ser consultado por Noticias Urbanas sobre las irreconciliables diferencias que mantienen con el sector más cercano al matrimonio presidencial, el que lidera Filmus.

Los dichos de la diputada y consejera metropolitana del PJ Capital, Alicia Bello, estuvieron en perfecta sintonía con lo expresado por Kravetz. “Es lógico que la mala elección del 28 de junio abriera el debate interno. El análisis que hicimos de la misma concluye en la necesidad de conformar en la Ciudad, en un futuro cercano, un amplio espacio centro-progresista que incluya a todos aquellos que tenemos una clara oposición al macrismo”, expresó la legisladora a nuestro semanario.

Por estas rupturas, la bancada K está al borde de la extinción. De los 10 legisladores que la integraban, ocho se dividieron en los nuevos sectores y sólo dos diputados permanecen fieles al proyecto kirchnerista: Juan Cabandié y Sebastián Gramajo. El primero de ellos dialogó con Noticias Urbanas para definir su posición ante los quiebres del bloque. “Yo sigo apoyando el proyecto político que encabezan Cristina Fernández y Néstor Kirchner. Lo bueno de las rupturas es que se clarifican las posiciones políticas y de esa manera queda en evidencia para quiénes juegan los diversos sectores. Habría que preguntarles a los que se fueron los motivos de dicha decisión. La información
que tengo es la que salió en los medios, ya que conmigo no habló nadie. Nosotros seguimos trabajando con la idea de construir en la nueva Legislatura un espacio claramente opositor a Mauricio Macri, que no sea sólo testimonial”, criticó el joven legislador K, sin dar nombres propios, a quienes se fueron. Ante tantas acusaciones mutuas nadie se atreve a pronosticar el porvenir legislativo de lo que hasta hace poco fue el Frente para la Victoria.