Fuente: Ámbito Financiero

Con los palcos llenos de barras de variada procedencia, ayer en el recinto de la Legislatura porteña, brindó explicaciones sobre la gestión de Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta. La oposición, que está empeñada en el desplazamiento del jefe de la Policía, Jorge Palacios, no sólo estuvo acompañada de jóvenes barulleros, también de espectadores aliados a Pino Solanas, entre ellos el legislador electo Fabio Basteiro. Además de los manifestantes contra el policía -estudiantes secundarios, universitarios y de la agrupación HIJOS, entre otros-, que en un momento casi obligan al levantamiento de la sesión, estuvieron los tintoreros que vienen reclamando por medidas que supuestamente los perjudican en beneficio de sistemas de limpieza presuntamente menos contaminantes.

En ese escenario, Larreta llamó al diálogo con la oposición, que tal como anticipó este diario, dará prioridad a las agrupaciones con representación parlamentaria. Pero la oposición se concentró en otros temas: el del policía -aunque no tendría mañana posibilidad de citarlo a una audiencia pública por falta de número- y el de la situación económica de la Ciudad. Los macristas cumplieron con defender al ministro y la gestión a su turno, luego de largas exposiciones en las bancas que se extendieron hasta la noche, cuando recién entonces el funcionario comenzaba a responder preguntas y críticas. La Coalición Cívica basó su estocada en acusaciones sobre subejecuciones de partidas presupuestarias y a la vez solicitar endeudamiento (ver nota aparte). La bancada kirchnerista y los aliados sueltos de esa tendencia, pusieron la mira en las obras del arroyo Maldonado, que ya tiene una queja en la Justicia y de futuras construcciones y agregó el rechazo a otro nombramiento. También la kirchnerista Silvia La Ruffa pidió la incorporación de 20 mil empleados al plantel permanente de la administración. Larreta recibió todo tipo de reproches como en un anticipo de lo que vendrá con la Legislatura renovada a fin de año, y bloques más confrontativos.

«El desafío es que pensemos juntos cómo encarar el financiamiento de la Ciudad, en esto creemos que será muy positivo el diálogo», sostuvo Rodríguez Larreta al convocar a la oposición ya conociendo que el pedido de endeudamiento y la baja en la recaudación serían ejes del interrogatorio.

Austeridad

«Desgraciadamente no tenemos previsto una mejora en la economía y esto nos hace ser más austeros que nunca para afrontar esta crisis internacional y nacional que nos afecta», explicó el funcionario y solicitó la aprobación definitiva de la venta de inmuebles del Estado porteño en el barrio vip de Catalinas Norte. «Son lotes por los que no se percibe nada y la posibilidad de venderlos para destinarlos a infraestructura escolar hace prioritario este proyecto», justificó, entre otras cuestiones.

«Basta caminar por diferentes barrios para observar las múltiples transformaciones que se ejecutaron en el espacio público, vemos también cómo el Estado ha recuperado su lugar en términos de liderazgo», replicó el macrista Oscar Moscariello, mientras que su par de bancada Martín Borrelli defendió la gestión destacando «la triplicación de los niveles de inversión y el refuerzo de los planes sociales para atender el crecimiento de la pobreza».