Fuente: Parlamentario

Silvia La Ruffa presentó 570 proyectos durante sus seis años de mandato, de los cuales fueron aprobados 358. Discrepa con NK en que Aníbal Ibarra sea el límite de la alianza electoral. Desde su óptica, el peronismo debe ser plural.

Por César Montenegro

Licenciada en Ciencias Políticas, ha puesto un empeño inusitado desde que asumiera su banca por primera vez, en diciembre de 2003, por la efectiva vigencia del sistema democrático y desde allí sostiene que es positivo el esquema transversal electoral. Niega que Aníbal Ibarra sea un límite para establecer una alianza y piensa que sí lo es el PRO; es crítica de Elisa Carrió por su personalismo; considera como un orgullo que Néstor Kirchner asuma la conducción del FpV capitalino, aunque disiente con su estrategia aliancista, y está obsesionada en conformar una alternativa que “enamore a los porteños”.

Es la diputada Silvia La Ruffa, cuya intensa labor legislativa fue un sustancial aporte al fortalecimiento de las instituciones, el cual se vio plasmado en los 570 proyectos presentados durante su gestión legislativa, de los cuales 358 fueron sancionados. Una amplia gama de temas abarcan sus propuestas legislativas, como por ejemplo el derecho a la vida, a la no discriminación, al justo juicio y al debido proceso, al libre acceso a la Justicia, a la salud y a la educación, a la igualdad entre los sexos y la libre expresión de las ideas y tantos otros que hacen a la persona humana.

El 10 de diciembre deberá abandonar su banca por disposición de la Carta Magna, que no permite más de dos mandatos consecutivos, y Parlamentario la entrevistó para conocer el balance de su gestión, su evaluación política de la actualidad y sus expectativas.

- ¿Qué sensación tiene ante el desplazamiento que se intenta sobre la conducción de Alberto Fernández en el PJ porteño?

- Creo que en Argentina, con la crisis de los partidos políticos cuando se produce un espacio en el Gobierno es difícil pensar en el rol de alguien que no está en la gestión. Claramente cuando Alberto Fernández era el jefe de Gabinete, era difícil que se planteara que no tuviera capacidad para conducir el Frente para la Victoria en la Ciudad. Hoy, como no está como jefe de Gabinete, hay funcionarios y dirigentes políticos que lo cuestionan. Aunque ello fue saldado cuando el propio Néstor Kirchner decidió ponerse al frente de la organización y la conducción, no sólo del peronismo, si no de todo el FpV en la Ciudad, lo cual es un orgullo para quienes participamos activamente de este espacio político.

- ¿Cómo interpreta los intentos de desplazar a Fernández?

- En la política es natural que haya fricciones internas individuales y de líneas internas que pujan de manera permanente por definir la política de un partido o de un espacio; a mí me parece que lo importante es que en conjunto, todos, también con nuestras diferencias, podamos presentar una propuesta para los vecinos de la Ciudad, ya que de lo contrario no habrá un proyecto alternativo a la propuesta que hoy encarna el macrismo y que claramente está haciendo agua a un año de el inicio de su gestión.

- ¿Cuál es su opinión respecto a la conducción del FpV que instauró Néstor Kirchner con Filmus, Cabandié y Heller a la cabeza?

- Yo creo que la conducción del distrito la está ejerciendo personalmente Néstor Kirchner. Con Daniel Filmus venimos trabajando en el Centro de Estudios Porteños en el seguimiento de la gestión de Mauricio Macri, y desde el cual presentamos dos informes, uno mitad de año y otro al finalizar el primer año, haciendo propuestas alternativas, muchas de las cuales fueron nuestras propuestas en 2007.

- ¿Aníbal Ibarra es el límite en el esquema transversal?

- Yo creo que hay que ser lo más amplio posible. Los límites deben ser programáticos; no tanto en relación a éste sí o a éste no; se llame Ibarra, Telerman o Alberto Fernández, porque lo que uno tiene que encontrar son coincidencias en propuestas e ideas, y a partir de allí trabajar. Creo que el perjuicio más grande que trae Carrió a la política es esa permanente personalización; ella quiere hacer acuerdos con algunos dirigentes de la UCR y no con el partido, acepta algunos referentes de Macri, pero dice que no a Macri... Lo que debieran ser permanentes son las estructuras, los programas de gobierno. De esa manera lo concebimos, por ello trabajamos en la elaboración de un diagnóstico de la gestión y de propuestas que unifique la transversalidad, que en definitiva significa pluralidad, aunque obviamente todos tenemos en claro que no todos somos iguales, que no coincidimos en un ciento por ciento de las cosas, pero que sí hay núcleos duros que nos integran y que nos permiten trabajar en conjunto. Y espero que esa labor pueda volcarse en una propuesta electoral amplia que enamore a muchos sectores de la Ciudad de Buenos Aires.

- ¿Es Néstor Kirchner el núcleo duro del Frente para la Victoria?

- Creo que Kirchner, como referente central de este proyecto, debe tener sus razones para pensar que Ibarra es un límite para la construcción política; pero insisto que ese límite debe ser sobre ideas y probablemente nos separen algunas cuestiones programáticas con Aníbal Ibarra, pero habría que profundizar esa mirada para determinar si efectivamente esto es así y por supuesto conocer en profundidad qué razones hacen que Néstor Kirchner ya lo establezca como un límite. Creo que él, como un referente central, tiene un handicap.

- ¿Cómo se establece un límite de personas o de ideas y programas?

- Claro como el agua: si queremos una política activa de inclusión social, se vio claramente en la discusión del Presupuesto 2009. Macri intentó aumentar el impuesto al consumo y la producción, mientras que nuestra Presidenta anunció durante 10 días seguidos todo tipo medidas tendientes a recuperar el nivel de consumo, mantener el crédito y alentar la producción... Bueno, allí están nuestras diferencias; mi límite no es Macri “Mauricio”, mi límite es el PRO, porque ellos tienen una concepción de Estado y sociedad, diferente a la que nosotros estamos proponiendo, por eso creo que los límites se deben construir sobre ese criterio.

- ¿Hacia dónde apunta su futuro político?

- Yo voy a acompañar al Gobierno de la presidenta Cristina de Kirchner desde el lugar en el que sea útil. Mi mandato vence en diciembre de este año, a partir de allí veremos. En el espacio en el que actúo se evaluará en que ámbito puedo aportar, que esencialmente es militancia y trabajo, pero de cualquier manera acompañaré desde el llano, como lo hacen tantos hombres y mujeres desconocidos, pero que hacen mucho por sostener este proyecto que consideramos nacional y popular.

- ¿No es una paradoja sostener que su límite es el PRO, mientras su actividad legislativa posibilitó que Macri tuviera muchas herramientas para gestionar la Ciudad?

- Creo que el bloque del PRO y el Ejecutivo, al no tener mayoría en la Legislatura, se vieron obligados a asumir una actitud de diálogo y de incorporación de modificaciones. Continuamente leo informes sobre que nuestro bloque acompañó tanta cantidad de leyes y que otra bancada acompañó otras tantas, nadie hace un análisis cualitativo del contenido del proyecto enviado por Macri, y cual es el de la ley sancionada por la Legislatura. En ese sentido creo que tanto yo como el bloque hemos sido coherentes con las posiciones que sostuvimos durante la campaña en relación a los diferentes temas y que sancionamos las mejores normas posibles. Obviamente la leyes ideales muy pocas veces son las que terminan siendo votadas; no creo que el haber colaborado para aprobar leyes que considerábamos buenas deba ser considerado como una mala actitud legislativa, a pesar de ser oposición.

- ¿Cómo vislumbra el 2009?

- Muy electoral desde el primer día. Siempre repercute en la gestión política, en todos los niveles, será de más declaraciones en los medios y de menos gestión de Gobierno; espero que las elecciones se den en un marco sereno, democrático, de debate y de proyectos, y que ello defina qué modelo de sociedad están buscando los argentinos y las argentinas.

- ¿Está satisfecha con la labor legislativa llevada a cabo?

- Satisfecha sería conformarse con una situación que obviamente uno no puede cambiar en cuatro o seis años. Todavía hay bolsones de pobreza, hay desigualdad, hay situaciones de inseguridad, pero hemos planteado varias propuestas y debates; en muchos casos se convirtieron en leyes, en ese aspecto me siento partícipe activa, ello me produce una fuerte impresión positiva del rol de la Legislatura, ya que ha demostrado ser un ámbito abierto y participativo a la comunidad, que está menos preso de las antinomias partidistas y mas dispuesto a receptar inquietudes. Me voy con una visión positiva y espero volver a ocupar alguna vez más una banca en este Parlamento.

- ¿El peronismo necesita del esquema transversal para llegar al electorado?

- Es muy bueno que el peronismo reconozca que solo no alcanza para protagonizar una alternativa para una sociedad tan heterogénea como es la ciudadanía porteña. Creo que fue muy sabia la actitud de las conducciones desde el 2005 a la fecha, haber podido orquestar ofertas electorales que fueran heterogéneas; del actual bloque del FpV, siete somos del PJ, con lo que se demuestra que ha sido una buena construcción electoral, que nos ha permitido ofrecer una propuesta amplia y plural, pero también sostener la centralidad que el justicialismo tiene en el proyecto del Frente para la Victoria.