Fuente: Noticias Urbanas

Jorge Telerman, Aníbal Ibarra, Juan Manuel Olmos, Diego Kravetz, Facundo Di Filippo, Eduardo Epszteyn, Roy Cortina, Patricia Walsh, Juan Cabandié, Pablo Failde, Silvia La Ruffa y Alejandro Rabinovich hicieron cola para cuestionar el discurso del jefe de Gobierno y su primer año de gestión.

Por Enrique Colombano y Antonio Lizzano

Tras el discurso inaugural de sesiones ordinarias, la oposición no ahorró críticas al jefe de Gobierno, Mauricio Macri. Uno por uno, los diputados y dirigentes consultados le pasaron factura al jefe porteño luego del balance de su primer año de gestión. Le cuestionaron la corta duración del discurso, lo acusaron de no haber profundizado los temas y no haberse hecho cargo, en el período descripto, de temas centrales como salud, educación, infraestructura e higiene.

Su antecesor inmediato, el ex jefe de Gobierno Jorge Telerman, fue lapidario: "Me sorprende la superficialidad del discurso. Duró diez minutos y tuvo una liviandad muy grande. Macri no explicó por qué todas esas enormes promesas de campaña no se pudieron cumplir. No dijo qué va a hacer con la educación, los hospitales, la higiene urbana. Lamentablemente, me parece que vamos a tener otro año más con Macri priorizando solamente sus ambiciones para el 2011". Luego, el "Pelado" fue más a fondo: "Macri dice que privilegia la salud y la educación, pero no hay insumos en los hospitales y los maestros están en paro. Francamente, si esto es privilegiar la salud y la educación, agarrémonos la cabeza si alguna vez no las privilegia". Al ser consultado sobre las palabras que el jefe porteño dedicó a la actual situación del Teatro Colón (afirmó que encontró un "teatro apagado, luego de años de desidia, frustraciones y políticas erráticas"), Telerman respondió: "No puedo creer que hable de esa manera. (Horacio) Sanguinetti (ex director del Colón) se fue con escándalo y eso ocurrió durante la gestión de Macri, donde se paralizaron las obras. Con ese tema debería, como mínimo, haberse llamado a silencio. Habla como si todavía no hubiera empezado a gobernar", sentenció. Entre tanta crítica, Telerman festejó, al menos, que su sucesor continuara con el programa social Ciudadanía Porteña.

Aníbal Ibarra fue más escueto pero no por eso menos duro: "Fue un Macri auténtico: dio cifras que no eran reales, se apropió de obras de las que no tenía el menor conocimiento cuando ganó las elecciones, como las del Arroyo Maldonado, se victimizó frente al Gobierno nacional y trató en forma indirecta de extorsionadores a los docentes", expresó el ex jefe de Gobierno. Con el tema del Colón, aprovechó para pegarle a su ex compañero de fórmula: "Acá cabe el sayo a Telerman, porque nosotros licitamos las obras. Con Telerman, a mediados del 2007, las obras se desfinanciaron y en diciembre de 2007 se paralizaron totalmente. Hoy Macri mantiene al Teatro sin rumbo y eso sí es responsabilidad de él", entendió.

El presidente del bloque ibarrista Diálogo por Buenos Aires, Eduardo Epszteyn fue aún más conciso que su jefe político. Dijo que "lo mejor del discurso de Macri es que fue corto". Y que "fue corto porque Macri no tenía nada para decir". "No cumplió las promesas. Afirmó que su prioridad es la educación y mañana no empiezan las clases por un paro. Y repitió que va a aplicar la Ley Basura Cero, cuando durante 2008 no lo hizo", concluyó el legislador.

A su vez, el vicepresidente segundo del bloque de la Coalición Cívica (CC), Facundo Di Filippo expresó: "Tal como nos tiene acostumbrados, Macri hizo un discurso muy pobre, falto de autocrítica, totalmente alejado de las necesidades de la gente, porque pese al drama de miles de personas que duermen en la calle, el jefe de Gobierno anuncia que durante este año va a reparar 280.000 metros cuadrados de veredas".

Fiel a su costumbre, el presidente del Partido Socialista porteño y candidato a legislador por esa fuerza, Roy Cortina, no tuvo reparos en decir que "Macri no es serio ni creíble y demostró ser un fiasco para gobernar la Ciudad. Es una barbaridad que siga disfrazando su fracaso y la ineficacia de su funcionarios detrás de las culpas a gestiones anteriores y al Gobierno nacional". Y como si no bastara, añadió: "Fue un año perdido. ¿Dónde está la austeridad manifestada? ¿Dándoles sobresueldos a los funcionarios? ¿Y el plan de obra pública qué es, el bacheo, que ya lo hicieron Telerman e Ibarra? Macri es una estafa".

La legisladora de Nueva Izquierda, Patricia Walsh, quien asistió a la sesión vestida con un guardapolvo blanco en apoyo al reclamo docente, también dijo lo suyo: "Macri anunció grandes obras sólo visibles para él, pero los vecinos padecen en los hospitales, los alumnos no pueden comenzar las clases, los trabajadores contratados del Teatro Colón temen por sus puestos de trabajo y las comunas siguen brillando por su ausencia".

Y para el telermanista Alejandro Rabinovich, "los 15 minutos de discurso reflejan que Macri no conocía la Ciudad y que el 2009 tiene un verdadero desafío que no sabe cómo afrontar. Ya demostró el año pasado el no interés que tiene por la cuestión pedagógica y edilicia. Él tuvo en el área de Educación, el año pasado, una ley clara donde podría haber puesto en valor a todas las escuelas en un año. Ahora volvió a repetir lo mismo que en 2008, inclusive creo que hay partes del discurso de hoy que son idénticas a las del discurso de ese año. El tema de las becas el año pasado demostró cuál es el valor que él le da a la educación pública", disparó el "Ruso".

Por el Frente para la Victoria hablaron el vicepresidente segundo de la Legislatura porteña, Juan Manuel Olmos; el presidente del bloque, Diego Kravetz, y los diputados Juan Cabandié, Pablo Failde y Silvia La Ruffa.

El primero sostuvo que el discurso de Macri fue "más de lo mismo". "Y el tema del Maldonado, que se lo escuché a Ibarra, a Telerman y ahora a Macri, demuestra que la Ciudad tiene una capacidad de inversión pública acotada, por más que Macri esté empeñado en echarle la culpa al Gobierno nacional", argumentó Olmos. Según el ex presidente de la Comisión de Presupuesto, "Macri debería ver qué se hace, priorizar cosas y no hacer un gobierno de efectos, tales como poner dos camiones de arena y un par de reposeras y una ducha como el eje de la política del verano. El gobierno de Macri recién ahora está empezando a conocer la gestión. Todo lo planificado quedó en power points, pero en la realidad concreta, su gobierno tiene una capacidad muy limitada de gestión y esperemos que lo revierta por el bien de la Ciudad. Que deje de improvisar. Echarle la culpa al Gobierno nacional o a las gestiones anteriores lo único que denota es su ineficacia".

Según Kravetz, el discurso del jefe porteño fue "bastante vacío". "Me sorprendió -dijo el diputado- lo que Macri anunció en educación. Hizo mucho hincapié en que van a poner Internet e inglés en todas las escuelas cuando las clases no empiezan y no se hacen las instalaciones de gas. Me pareció casi irrespetuoso. Las críticas al Gobierno nacional son clichés, una forma de hacer política, que es la de no hacerse cargo de las cosas. Macri debería poder garantizar que empiecen las clases, que los hospitales tengan insumos, que las obras de la Ciudad se hagan, que la basura se recolecte. Macri tiene que hacerse cargo. Macri quiere andar en moto pero todavía no aprendió a caminar", concluyó.

Para Cabandié, el discurso tuvo "mucha hipocresía". "Macri dijo que va a seguir con la urbanización de villas, pero, ¿cuál fue la política de urbanización de villas que tuvo hasta ahora? No puede hablar una persona de responsabilidad de trabajo cuando se toma 37 días de vacaciones. Me parece una falta de respeto a la Legislatura y a los vecinos", remató el legislador K. Y para La Ruffa "fue un discurso lleno de títulos que no reflejan las prioridades de un gobierno, ni una evaluación real de las necesidades de la Ciudad para el año".

Failde, a su vez, comparó el "vigor que puso Macri en su discurso con el que ponía Fernando de la Rúa cuando en el programa de (Mariano) Grondona golpeaba la mesa". "No se verifica el vigor en su capacidad para gestionar la Ciudad de Buenos Aires. Los problemas que son acuciantes para los porteños que tienen que ver con salud, con educación y con el tema de la basura siguen sin resolverse. Lo único que Macri resolvió y a medias son algunas veredas y baches. Nada más".