Fuente: ADN Ciudad

escrito por Alejandra Lazo

El procurado General Pablo Tonelli deslindó de responsabilidad a Mauricio Macri por la decisión de recusar al juez Roberto Gallardo en todas las causas que tramiten en su Juzgado donde la Ciudad haya sido demandada. Además, dijo que no fue un artilugio sino una defensa de los intereses de los porteños.

Este martes por la mañana el procurador General de la Ciudad, Pablo Tonelli, concurrió a una reunión de la Comisión de Justicia de la Legislatura porteña, a la que también concurrieron miembros de la Comisión de Asuntos Constitucionales y diputados de casi todos los bloques legislativos.

Tonelli explicó que la decisión de recusar al juez Roberto Gallardo en todas las causas que tramiten en su Juzgado donde la Ciudad haya sido demandada fue suya y que no recibió ninguna instrucción en ese sentido por parte del jefe de Gobierno, Mauricio Macri.

El encuentro estuvo conducido por el presidente de la Comisión de Justicia, Martín Borrelli (PRO), y estuvieron presentes también el titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Marcelo Godoy (PRO), y los diputados Pablo Failde, Silvia La Ruffa, Alicia Bello, Ivana Centanaro, Sebastián Gramajo, Inés Urdapilleta (Frente para la Victoria); Oscar Moscariello, Cristian Ritondo, Enzo Pagani, Gerardo Ingaramo, Jorge Garayalde; Carlos Araujo, Fernando de Andreis, Martín Ocampo, Marcelo Meis (PRO), Alejandro Rabinovich (Autonomía con Igualdad), Sergio Abrevaya, Facundo Di Filippo, Diana Maffía (Coalición Cívica), Gonzalo Ruanova, Aníbal Ibarra (Diálogo por Buenos Aires), Liliana Parada y Martín Hourest (Igualdad Social).

Failde cuestionó que, entre las más de 300 causas en las que fue recusado Gallardo, se encontraban algunas con sentencia favorable para el Gobierno de la Ciudad o que ya habían caducado. “Esto representa un despilfarro de recursos”, dijo.

En tanto, el Procurador admitió que se trató de un par de errores y que no implican un gasto mayor para las arcas porteñas. Además, aseguró que no se trata de una forma de amedrentar a la Justicia sino de preservar los intereses de la Ciudad.

“Esto no constituye un artilugio, sino que se trata de una demanda fundada. Consideramos que un fallo del juez Gallardo había implicado un daño al Gobierno de la Ciudad y, por ello, decidimos entablar una demanda de daños y perjuicios por la causa de Casa Amarilla”, aclaró.

Tanto Failde como Abrevaya aseguraron que la medida tomada por Tonelli es “cuando menos temeraria y maliciosa” y representa una violación de la división de poderes porque la recusación masiva tiende a “vaciar” el Juzgado de Gallardo.

Tonelli, por su parte, cuestionó a Gallardo por convocar a funcionarios del Ejecutivo a audiencias en diversas causas. “Nosotros entendemos que estas citaciones no corresponden porque no se aclaran los motivos. Si el juez requiere la presencia del Jefe de Gobierno, la Vicejefa o algún miembro del Gabinete que envíe el correspondiente oficio judicial o los cite como testigos”, señaló.

Asimismo, no descartó que, eventualmente, se inicie un juicio político a Gallardo, aunque diferenció que “no es lo mismo que haya incurrido en mal desempeño (causal de juicio político) que haya fallado erróneamente en una causa según nuestra opinión”. Y agregó: “No es nuestra intención promover juicios políticos a los jueces, sino cuidar los intereses de la Ciudad”.

Por su parte, la diputada Bello dijo que la “conmocionó el tema” y añadió: “Este juez ha incomodado a varios Jefes de Gobierno. Sin ir más lejos, a Aníbal Ibarra, al licenciado Jorge Telerman, perdón no es licenciado (risas), pero nunca se llegó a este extremo”.

A lo que Borrelli aclaró que, durante el 2005, Ibarra le inició un proceso de juicio político a Gallardo.

Tonelli, en tanto, dijo algo que ni él mismo creyó: “Las recusaciones no estuvieron motivadas en que nos incomode el juez, a nosotros no nos incomoda él ni ningún otro juez”. También explicó que no se avanzó en la recusación de las ejecuciones fiscales porque se decidió recusar sólo las causas en las que la Ciudad fue demandada.

Rabinovich aclaró que para él no corresponde la recusación, mientras que la diputada Parada sostuvo que, según su experiencia de 20 años de abogada, se debería haber interpuesto una acción en el Consejo de la Magistratura y no avanzar en una recusación masiva.

Di Filippo, por su parte, destacó que “el día anterior a que lluevan las recusaciones habían allanado el Instituto de la Vivienda y, viéndolo desde lo jurídico y no desde lo políticos, tal vez fue la gota que rebalsó el vaso”.

Ampliando esa hipótesis, Ruanova preguntó por qué si el primer fallo de Gallardo fue el 28 de mayo, la recusación presentada por el Ejecutivo fue el 2 de junio y la aceptación de la presentación realizada por la Ciudad se produjo el 13 de junio, se esperó hasta el 3 de septiembre para avanzar con la causa por daños y perjuicios y, posteriormente, la recusación masiva.

Tonelli afirmó: “La revocación fue el 3 de julio y esperamos que la sentencia quedara firme. Luego analizamos la procedencia de la demanda, consultamos al IVC y luego la redactamos. No me parece que dos meses sea un tiempo excesivo para preparar una demanda de estas características”.

Y agregó: “Se dio una coincidencia temporal que lamento en la medida que se piense que ambos eventos están relacionados porque eso no es así”.

A su término, Ibarra manifestó: “No sé si el Procurador es el que debiera estar aquí o, por lo menos, no solo. Esto tiene un costado jurídico pero es fruto de una decisión política, porque no les creo que Gallardo no les incomode porque algunas resoluciones que dicta pueden ser hasta disparatadas”.

Hourest, por último, aseveró: “Ustedes han instalado el conflicto de poderes en la Ciudad porque Tonelli fue nombrado con el acuerdo de la Legislatura pero puede ser removido por el Ejecutivo porteño. Quisiera saber cuál es el plan de contingencia previsto ante la posibilidad de que se rechacen las recusaciones. ¿Que usted se vaya tal vez?”.

A lo que el Procurador respondió: “Si la Cámara falla contra las recusaciones, se acatará el fallo y las causas seguirán tramitando en el Juzgado de Gallardo. Para mí lo más importante no es si se gana o no, sino si tengo la tranquilidad de haber cumplido con mi deber”.

Para finalizar, Borrelli aclaró: “Se ha hablado de que con esto se busca un disciplinamiento de la Justicia, pero esto no se condice con el tratamiento abierto y participativo que se le da en la Comisión de Justicia a los temas relacionados con la temática”.

Un aplauso puso punto final al encuentro, que se desarrolló con total normalidad y calma.