Fuente: Clarín

Lo hicieron la CTA, trabajadores de la educación y grupos piqueteros kirchneristas. Reclamaron más escuelas, hospitales y urbanización de villas. Desde el macrismo los acusan de realizar una acción intencional para complicar la gestión oficial.

Por: Pablo Novillo

Un día después de que los colectivos bloquearan el Centro, la Ciudad volvió a ser un laberinto de cortes de calles y protestas. Grupos piqueteros, la CTA, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y otras organizaciones realizaron una jornada de protesta contra el Gobierno de Mauricio Macri, con 11 manifestaciones en las calles que generaron un caos de tránsito. Pese a que los manifestantes aseguran que fue una protesta genuina por reclamos sociales, en el macrismo creen que se trató de una acción deliberada para perjudicar a la Comuna. Y que podría no ser la última.

La jornada fue convocada por la CTA, la UTE y grupos piqueteros como Barrios de Pie y Movimiento Evita, varios de ellos vinculados al kirchnerismo (ver Con ideologías...). Las protestas incluyeron reclamos frente a cuatro CGP, entre las 9.30 y las 19 (ver info). Ninguno de los piquetes fue multitudinario, pero los embotellamientos que causaron generaron grandes demoras y mucho malhumor. A los 11 cortes se sumó, al mediodía, una marcha de la Corriente Clasista y Combativa contra el Gobierno nacional, en reclamo de subsidios, que fue desde el Ministerio de Trabajo hasta el Congreso. Esto provocó que los colectivos que salían de Retiro no pudieran ir por el Bajo. Luego, a medida que la movilización avanzaba, trajo problemas en la 9 de Julio. "No se puede trabajar así. Con las manifestaciones llegás tarde a todos lados" se quejó en la 9 de Julio Andrés Tesaro, de 25 años. Coincidió Tomás Guido, taxista de 43 años: "Trabajar en la calle es difícil. Es el desorden al que estamos acostumbrados".

En todas las manifestaciones llamó la atención la falta de policías o integrantes del cuerpo de Tránsito para ordenar los embotellamientos. De hecho, en la marcha por la 9 de Julio, los propios manifestantes "ordenaban" los autos.

En la Justicia contravencional explicaron que, al igual que con la marcha de los colectivos, filmaron, fotografiaron e identificaron a manifestantes, para luego ver si corresponde abrirles una causa por ocupar la vía pública sin permiso. No hubo ningún detenido. Para colmo, a la hora pico de la tarde, dos autos chocaron en la autopista 25 de Mayo a la altura del empalme con la Perito Moreno, lo que colapsó aún más el tránsito.

Sin dudas lo más conflictivo fue la marcha contra Macri, con un claro tinte político. En un comunicado, los organizadores pidieron desde construcción de escuelas y hospitales hasta urbanización de villas. "Pasaron 9 meses del gobierno de Macri y las promesas de la campaña quedaron en el olvido", afirmaron. "El miércoles 17 realizaremos una marcha hacia la sede de la Ciudad", adelantó Roberto Borovio, de Barrios de Pie.

"Estas protestas no son contra el Gobierno sino contra todos los vecinos. Le complican la vida a la gente", afirmó Iván Pavlovsky, vocero de Macri. El macrismo tuvo una interpretación coincidente: tras los piquetes está la mano del Gobierno nacional. "Saben que Macri no puede evitar los cortes porque no tiene Policía propia, y pretenden hacerlo responsable del caos. El kirchnerismo opera con el desorden en las calles", analizó una fuente macrista. El legislador Cristian Ritondo fue más directo: "Estoy seguro de que la Policía tiene la orden del Gobierno nacional de no colaborar con la Ciudad".

Otro macrista fue más optimista: "La gente no es tonta, se da cuenta que esto fue armado. Creen que perjudican a Macri, pero joden al vecino y les va a salir mal".

No es la primera vez que se acusa a la Nación de "embarrar la cancha". En la campaña para las últimas elecciones de jefe de Gobierno, los telermanistas aseguraban que el Gobierno nacional buscaba "caotizar" la Ciudad, y que por ejemplo rompían las bolsas de basura para ensuciar las veredas.

Desde el kirchnerismo porteño rechazaron las acusaciones. "Las protestas son contra las políticas excluyentes y la falta de gestión de Macri. Acá no hay ningún complot", aseguró la legisladora Silvia La Ruffa.


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