Fuente: Página 12

Diputados de bloques opositores cuestionaron duramente hoy, durante la sesión ordinaria en la Legislatura, la decisión por decreto del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, de otorgar un premio o gratificación anual a los ministros y directores que cumplan con los objetivos de gestión.


La legisladora de Nueva Izquierda, Patricia Walsh, abrió la sesión en el recinto mostrando en su banca una "cajita feliz", de las que se venden en las casas de comidas rápidas para los más pequeños y que traen un regalo, para graficar el premio anunciado por Macri.

"Con estos incentivos, el mejor estilo de los 90, el jefe de gobierno porteño pretende gobernar la Ciudad como una empresa privada del peor capitalismo salvaje", señaló la legisladora.

A su turno, pidió la palabra la diputada Diana Maffía, del bloque de la Coalición Cívica, para recordar que "Macri decidió superponer un decreto al debate legislativo" al recordar que el jefe del Ejecutivo intentó, sin éxito, que la medida que contemplaba la gratificación fuera aprobada por la Legislatura.

Luego, el diputado Sebastián Gramajo, del Frente para la Victoria, remarcó que "si uno ingresa al Estado es para ser un servidor público y sin la necesidad de incentivos característicos de una empresa privada, eso es claramente un contrasentido".

Luego siguieron en la misma línea los diputados Aníbal Ibarra, Gabriela Cerruti, Raúl Fernández, Sergio Abrevaya y Silvia La Ruffa, quien remarcó que "en la Ciudad se entregan gratificaciones, pero hay escasez de recursos para hospitales, de viviendas sociales y de políticas contra adicciones.

En defensa del decreto, salió al cruce el presidente del bloque del PRO, Oscar Moscariello, quien señaló que "el sistema de incentivos está en la moderna doctrina de desarrollo de Estado".