Fuente: Clarín

Por Horacio Aizpeolea.

A punto de cumplirse el primer semestre de vigencia del nuevo Código Contravencional porteño, que arrancó a mediados de enero, ya se llevan labradas 13.583 actas. Durante el mismo período del año pasado, cuando aún regía el Código de Convivencia, hubo 27.778 actas. ¿Ese descenso del 51% de actas contravencionales labradas significa pérdida de eficacia?

"No, necesariamente", responde el fiscal Martín Lapadú. Corre, entonces, hacia un armario y toma un talonario. "Mire. Este tipo de acta fue reemplazada por otra más fácil de confeccionar, a fines del año pasado, para evitar lo que se denominó 'acta basura'", explica. Según se comentó siempre en el ámbito de las fiscalías, la Policía relacionaba cantidad de actas labradas con productividad. Se trabajaba para la estadística. "La jerarquía policial está colaborando para terminar con eso", opinó el fiscal general adjunto de la Ciudad, Luis Cevasco.

El descenso de las "actas basura" explicaría parte de la baja en la cantidad de contravenciones labradas. "Pero —agrega Cevasco— también nos encontramos con un hábito policial complicado de modificar: el agente, ante una contravención, debe actuar de oficio, sin esperar la orden del fiscal. Y esto no ocurre".

Frente al monumento de Roca, en Diagonal Sur, a 10 metros de la Legislatura, junto a un quiosco de revistas se puede ver un improvisado puesto de venta callejera. Es una zona recorrida por policías. Lapadú comenta que ése es un ejemplo del "mal hábito del policía que no se mete con las contravenciones".

Otro caso. En la avenida Independencia, entre Paseo Colón y Entre Ríos, varias gomerías colocan cubiertas de camión sobre el asfalto. Ese carril queda bloqueado a la mitad. ¿Obstrucción de la vía pública, artículo 78? "Sí, claro", responde otro fiscal, de activa participación en operativos contra la venta ambulante.

La diputada kirchnerista, SILVIA LA RUFFA, trabajó en la redacción del nuevo Código. "A la Policía Federal no le gusta hacerse cargo de la política contravencional; en muchas situaciones no funciona como prevención dado que 24 fiscales no alcanzan para patrullar 12 mil manzanas", dice. Para La Ruffa, de todos modos, "el actual Código es más eficaz que el anterior". Actualmente, alrededor del 40% de las actas labradas se archivan por falta de pruebas. "Antes, estábamos en un 70%", dice La Ruffa. Cevasco llegó a hablar de "un 90%".

El nuevo Código no prohíbe la prostitución callejera. Sólo la limita a ejercerla a 200 metros de casas, templos y escuelas. El policía, a diferencia del resto de las contravenciones, sólo puede actuar por denuncia del vecino.

En este semestre se labraron 1.671 actas a prostitutas y clientes. Esa cifra, el año pasado, se registraba por mes. Es cierto: Godoy Cruz, en Palermo Viejo, ya no es la vidriera de travestis que era. ¿Pero en Garay, en Constitución? ¿Y en Flores o Boedo?

"Un juez me comentaba que para probar un caso de prostitución callejera fue necesario contar con 15 testigos", dice, acaso exagerando, el diputado Jorge Enríquez. "Como no se cambió el Código de Procedimientos, se dificulta mucho el hecho probatorio", agrega. Enríquez no coincide con La Ruffa: "Este Código no es más eficaz. Muchos diputados macristas no cumplieron con las promesas de campaña: la venta ambulante creció un 41% en marzo y abril, tema que embarulló el Código y en los barrios hay prostitución en las veredas".

El diputado también criticó a los fiscales: "Están en los escritorios, no se mueven. La tragedia de Cromañón no hubiese pasado con fiscales en las calles.". Enríquez afirma inclusive que, según datos de la Comisión de Seguridad de la Legislatura, "este año se labraron poco más de 8 mil actas", unas cinco mil menos que las que manejan los fiscales.

De todos modos, Enríquez destaca el hecho de que a cada figura ahora le corresponde una pena precisa. En el viejo Código, los jueces sancionaban de acuerdo a un menú general de penas.

La falta más sancionada tiene que ver con la venta ambulante (artículo 83, con 4.962 actas). Lo curioso es que sectores enfrentados, por causas diferentes, coin ciden en criticar este artículo. Los fiscales, dicen, que se dificulta porque un párrafo habla de no perseguir la venta de "baratijas o mera subsistencia", términos, agregan, poco precisos. Los vendedores ambulantes denuncian, sin embargo, "una persecución salvaje" contra ellos, y también contra los artesanos. Las asociaciones de comerciantes aún sueñan con modificar y endurecer el artículo 83.