Fuente: Diario Hoy

Durante el fin de semana se instalaron carpas de apoyo al Gobierno en la Plaza de los Dos Congresos.


El gobierno de Mauricio Macri vio en esa actitud una “violación del espacio público” y actuó en consecuencia: mandó a desalojar las carpas y argumentó que no tenían medidas de seguridad suficientes.

Eso derivó en forcejeos con funcionarios porteños, y se desdibujó el objetivo de difundir razones de los acampantes para justificar las retenciones móviles a la exportación de soja.

El entredicho, tuvo como saldo un funcionario internado y derivó en un cruce de declaraciones.

La diputada kirchnerista Cecilia Merchan dijo que “el atropello de Mauricio Macri va en línea con su unidad con los empresarios del campo” y el legislador del Frente para la Victoria, Diego Kravetz, manifestó que el jefe de gobierno porteño “está haciendo un acto autoritario”.

Por su parte, la legisladora del Frente para la Victoria, Silvia La Ruffa calificó de “arbitraria, antijurídica y contraria a los principios de la democracia”.

No fueron los únicos, el diputado porteño Juan Cabandié reinvindicó la instalación de las carpas porque surgió en el marco “del legítimo derecho de manifestación”.

Desde provincia de Buenos Aires, tomó la posta el diputado provincial Alfredo Antonuccio. “No estamos obstruyendo ni la paz social ni las vías de comunicación en la ciudad, por lo que no hay razón para el desalojo”, explicó.

Mientras tanto, a pesar de las razones que argumentó el gobierno de Macri, el Centro de Industriales Panaderos de Buenos Aires se acercó a las carpas para entregar 800 sándwiches de miga y 140 docenas de facturas a los militantes que se encuentran en ese lugar, para apoyar las retenciones.