Fuente: Clarín

EL BARRIO MAS DENSAMENTE POBLADO DE LA CAPITAL


La protección abarca a 80 manzanas de la zona norte del barrio. Habrá tres áreas para edificar con máximos de cuatro, cinco y ocho pisos. La norma nació tras el reclamo vecinal por el impacto de la construcción en los servicios y el tránsito.

Por: Daniel Gutman

Con el aplauso de miembros de organizaciones vecinales como fondo, la Legislatura sancionó ayer dos leyes que ponen límites a la altura que se puede construir en unas 80 manzanas de la zona norte de Caballito. Se trata de una norma con la que se busca dar respuesta a un reclamo que en los últimos años creció en distintos barrios de Buenos Aires -con Caballito como punta-, en busca de que se ponga freno a la construcción de torres y edificios.

La aprobación por unanimidad en la Legislatura fue una muestra de la fuerte presión de los vecinos, que en 2006 incluso llevó al entonces jefe de Gobierno, Jorge Telerman, a frenar la entrega de permisos de obra en Caballito y en otros barrios donde también existió un importante reclamo de la gente.

Las normas modifican al Código de Planeamiento Urbano y, por lo tanto, requirieron una amplia discusión. En diciembre pasado los legisladores la habían aprobado en primera lectura y luego se la debatió en una audiencia pública. En ese ámbito, numerosos vecinos de Caballito -el barrio con mayor densidad de población de la Capital- se quejaron por el impacto que la construcción en los serviccios y el tránsito. Y pidieron que se respete la fisonomía de sus zonas bajas.

La más abarcativa de las dos leyes se ocupa de tres zonas distintas del barrio. El área que está detrás del hospital Durand hacia la calle Aranguren baja de 15,50 metros a 12, que son 3 o 4 pisos. El sector que va de Plaza Irlanda a Honorio Pueyrredón, en donde hoy se pueden construir hasta 30 metros de altura, cae a 13,50, que son entre 4 y 5 pisos. Otro sector, sobre la avenida Gaona, baja de 38 metros a 24, que son unos 8 pisos.

Esta ley unificó proyectos presentados por varios diputados y también los reclamos concretos planteados por los vecinos de Caballito en audiencia pública.

Otra norma, impulsada por la kirchnerista Silvia La Ruffa, fijó una altura máxima de 12 metros para las cuatro manzanas delimitadas por las calles Puán y Hortiguera y las avenidas Rivadavia y Juan Bautista Alberdi. Esta es una zona de casas bajas, la mayoría construidas entre 1920 y 1950.

"Es un triunfo que estamos disfrutando, pero la pelea no termina acá. La planificación de la Ciudad no debe estar en manos de particulares, sino de los vecinos", dijo Rodolfo Diringuer, de SOS Caballito, una de las organizaciones que asistió ayer a la Legislatura. Gustavo Desplats, de Protocomuna Caballito, reclamó a los diputados que sancionen leyes que promuevan "el crecimiento equitativo no sólo en Caballito sino en toda la Ciudad de Buenos Aires".

Los movimientos vecinales presentes anticiparon además que reclamarán nuevas modificaciones al Código de Planeamiento Urbano en Caballito.

"Este es el resultado de un trabajo conjunto con los vecinos. Lo importante es preservar el patrimonio de ciertas zonas. Además, sin dudas, las torres amenazan la calidad ambiental del barrio", dijo Teresa Anchorena, de la Coalición Cívica e impulsora de la leyes.

La presidenta de la Comisión de Planeamiento Urbano, Silvina Pedreira (Frente para la Victoria) opinó que las nuevas leyes "proponen un crecimiento planificado, ordenado y previsible, pero no desmedido, de manera que la construcción sea equilibrada y no transforme la calidad de vida de los vecinos".